Capítulo 2: Fantasmas digitales

Si Dickens levantara la cabeza y se descargara Bumble o Raya —porque Tinder es ya territorio demasiado mainstream— en lugar de Cuento de Navidad escribiría Cuento de un Ghosting. Porque sí, en el siglo XXI los fantasmas ya no llevan sábana: llevan bio de “busco buena vibra” y se esfuman en cuanto dices “¿tomamos un café?”.

El fenómeno es digno de Iker Jiménez. El ghosting es ya tan habitual que casi debería declararse patrimonio inmaterial de la modernidad: aparece, te ilusiona, te da dos frases con emoticono, y pum, desaparece. Ni rastro. Luego está su primo hermano, el match zombi: ese que resucita meses después con un “ey, perdona, no vi tu mensaje” y se queda tan ancho. ¿No vi tu mensaje? ¿En serio? Claro, también se te pasó ver la pandemia, la guerra y tres estrenos de Netflix.

Y aquí va la verdad incómoda: aunque no lo creas, los hombres siempre vuelven. Siempre. Y si lo hacen, casi nunca es porque de pronto se dieron cuenta de lo maravillosa que eres, sino porque otra les dijo que no. Así que, atenta: cada vez que reaparece un zombi, tienes en tus manos la oportunidad de decidir. O bien le das pase de salida inmediata, o bien lo usas de conejillo de indias para entrenar tu ironía, tu paciencia… o tu capacidad de mandarle a freír espárragos con estilo.

Yo ya he aprendido que, cuando aparece un fantasma, lo mejor no es perseguirlo, sino reírte con las amigas en el grupo de Sex and the City. Una dice: “ha vuelto a escribirme el zombi de 2019”. Otra responde: “pues el mío se tomó cinco años sabáticos antes de contestar”. Y así, entre risas, el drama se convierte en anécdota, y la anécdota en material literario.

Porque, al final, lo que estas apps nos enseñan es que los fantasmas no asustan si tienes claro que tu vida no se juega en un chat. El verdadero “match” empieza siempre fuera de la pantalla.

Los fantasmas siempre vuelven, y casi nunca por ti, sino porque otra les dijo que no. La evolución está en entender que ya no te defines por quien se va o quién aparece, sino por la mujer que decide qué hacer con su energía. Y que, cuando eres capaz de reírte de los zombis con tus amigas, has ganado: aprendiste a tomarte en serio a ti misma y no a ellos.


El proyecto El amor en los tiempos del Match vive también fuera del papel:

  • en Instagram, donde su comunidad crece cada día @srta.match,
  • en su podcast en Spotify El amor en los tiempos del Match,
  • y próximamente en su novela homónima, que completa este universo sobre los vínculos, la ironía y la búsqueda de autenticidad en tiempos de pantallas.
Marian Gómez Campoy
Marian Gómez Campoy
Marian Gómez-Campoy es autora, periodista y emprendedora. Desde muy joven sintió la necesidad de contar historias como forma de observar, comprender y ordenar el mundo, una vocación que la llevó al periodismo y, más tarde, a desarrollar una trayectoria profesional ligada a la comunicación y la reputación. Es experta en marca personal y estrategias de relaciones públicas en la era de la Inteligencia Artificial, y fundadora de MGC&Co PR & Talent, estudio boutique de comunicación y gestión de talento desde el que asesora a marcas y profesionales y trabaja como agente de actores. Como escritora, su obra explora la identidad, los vínculos y las emociones en la vida contemporánea. Es autora de RED. Conexión destino, Cadena de Perlas y El amor en los tiempos del Match, un proyecto transmedia que desdramatiza las relaciones en la madurez y acompaña, desde el humor y la honestidad, los procesos de reconstrucción personal.

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