Accesibilidad sin mapa: emprender, insistir y construir

Cuando nació Safe City, no había una hoja de ruta clara. La accesibilidad no formaba parte del lenguaje empresarial. Se hablaba poco, y cuando se hablaba, era para cumplir con una norma o resolver un aspecto técnico puntual. Rara vez se la miraba como lo que realmente es: una herramienta poderosa de transformación social y empresarial.

Tampoco había un mercado claro, ni muchos referentes, ni estructura. Solo intuición, necesidad y una convicción firme: que la accesibilidad no podía seguir estando al margen. Que era posible ponerla en el centro, conectarla con la estrategia, con la experiencia de las personas, con el futuro de las organizaciones.

Emprender sin modelos significa ir a contracorriente. Es asumir riesgos, corregir y aprender sin garantías. Pero también significa abrir camino. Hacer visible lo que antes no lo estaba. Y demostrar, con hechos, que otro enfoque no solo es posible, sino urgente.

Hoy, diez años después, hemos participado en proyectos en más de 30 países. Y lo más valioso no son los números, sino las decisiones que hay detrás: muchas de esas empresas no estaban obligadas por ninguna normativa. Nadie les exigía hacer accesibles sus espacios. Pero lo hicieron igual. Porque entendieron que la accesibilidad no es solo una cuestión legal, sino una apuesta ética, estratégica y humana.

Todavía hay quien la ve como un tema secundario. Pero quienes la entienden en profundidad descubren que no solo transforma espacios: cambia formas de trabajar, de liderar, de relacionarse. Cambia culturas.

La accesibilidad toca lo funcional, pero también lo emocional. Porque cuando alguien puede entrar, participar, ser parte sin pedir permiso ni disculpas, todo cambia. Cambia para esa persona, pero también para quienes la rodean.

Eso es lo que seguimos construyendo cada día. A veces con más certezas, otras con más preguntas. Pero siempre con la misma idea en el centro: que mejorar los espacios es mejorar la vida. Y que trabajar por un entorno más accesible no es un favor. Es un compromiso con el presente y con el futuro que queremos habitar

Gálata Llano
Gálata Llano
Gálata Llano es ingeniera de Caminos, Canales y Puertos, máster en Accesibilidad para la Smart City, especialista en Accesibilidad Internacional, certificada por la IAAP, y técnica homologada para la implementación de la certificación AIS. En el año 2015 fundó en Perú la empresa SAFE CITY, primera empresa especializada en accesibilidad del país, desde donde asesora a empresas públicas y privadas en materia de accesibilidad. Actualmente se encuentra también en España y lleva adelante proyectos internacionales en más de 30 países. Su objetivo es que la accesibilidad sea considerada algo normal e imprescindible en todos los espacios. Busca que la gente entienda que tener un espacio accesible beneficia a todas las personas, y no solo a las personas con discapacidad. Ante la falta de profesionales especializados, en el año 2018 crearon el Instituto de Accesibilidad desde donde imparten capacitaciones especializadas en accesibilidad en español.

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