‘Miradas Atentas’: el CEU apuesta por la prevención del acoso escolar como responsabilidad colectiva

La construcción de entornos educativos seguros ha dejado de ser una tarea exclusiva de los equipos docentes para convertirse en una responsabilidad compartida entre instituciones, familias y sociedad. En un momento en que los entornos digitales amplían los espacios donde puede producirse el acoso entre menores, cada vez más organizaciones educativas apuestan por estrategias de prevención temprana que impliquen a toda la comunidad. Desde esa convicción actúa el CEU con su campaña Miradas Atentas, que en 2026 lanza una nueva edición con un mensaje renovado: la intervención más efectiva es la que ocurre antes de que el problema sea visible.

La Fundación Universitaria San Pablo CEU y sus instituciones educativas presentan esta nueva edición coincidiendo con el Día Mundial contra el Acoso Escolar, que se celebra el 2 de mayo. La campaña, que cumple cinco años, ha construido a lo largo de este tiempo un símbolo reconocible: el gesto de rodear el ojo con el dedo índice y el pulgar, una señal que invita a estar alerta, a prestar atención y a no permanecer indiferentes ante situaciones de acoso.

Cuando todavía es posible actuar

El elemento central de esta edición es una nueva pieza audiovisual articulada en torno a lo que el CEU denomina «el instante invisible»: ese momento previo en el que una mirada, una palabra o una decisión todavía pueden marcar la diferencia. El vídeo recoge cuatro historias cotidianas en las que la intervención aún es posible, y traslada así la idea de que la prevención no empieza cuando el daño ya está hecho, sino en los pequeños gestos del día a día.

Carlos Ortiz Sanchidrián, director del Área de Colegios del CEU, explica que «la prevención del acoso escolar no empieza cuando aparece el problema, sino mucho antes, en lo cotidiano: en un gesto, en una palabra o en una mirada atenta». Desde su perspectiva, la responsabilidad de una institución educativa pasa por «no mirar hacia otro lado, formar a los docentes para detectar señales y generar una cultura en la que el respeto sea estructural».

Familias, entornos digitales y un mensaje para toda la sociedad

La campaña amplía su alcance más allá del aula. Ortiz Sanchidrián subraya que «el papel de las familias es insustituible» y que «no basta con reaccionar: es necesario identificar, exigir y actuar». Esta apertura hacia el entorno familiar y los espacios digitales responde a una realidad cada vez más documentada: el acoso entre iguales no se limita al horario escolar ni a los patios de recreo, sino que se extiende a grupos de mensajería, redes sociales y otros canales donde la supervisión adulta es más difícil.

Para amplificar el mensaje, el CEU desplegará la campaña a través de redes sociales, colaboraciones con creadores de contenido y actividades en sus centros educativos. El objetivo es movilizar a alumnos, docentes y familias en torno a un compromiso colectivo, haciendo del gesto de Miradas Atentas un símbolo de acción y no solo de concienciación. Iniciativas como esta reflejan una tendencia creciente entre las instituciones educativas: integrar la cultura del respeto y la prevención como ejes transversales del proyecto formativo, no como respuestas puntuales ante situaciones de crisis. «En el CEU no toleramos ninguna forma de maltrato, pero, sobre todo, trabajamos cada día para que no llegue a producirse. Porque prevenir es cuidar», concluye Ortiz Sanchidrián.

recientes

lifestyle

Newsletter

Otros artículos