CAM: María Dolores Amorós, única presidenta de una Caja

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Vuelve una mujer a presidir la CAM. María Dolores Amorós, aborda hoy el consejo de la CAM. Desde la destitución en abril de 2008 de María Luisa Lombardero, que ocupó el cargo en El Monte hasta su fusión con San Fernando, origen de la actual Cajasol, en la caja sólo había hombres. La situación es peor aún en la banca, donde no quedará ninguna primera ejecutiva cuando Ana Patricia Botín deje la presidencia de Banesto para cuidar los negocios del Santander en Reino Unido.

Amorós se suma al club de hombres en las Cajas. En la banca, no quedará ninguna primera ejecutiva cuando Ana Patricia Botín deje la presidencia de Banesto para cuidar los negocios del Santander en Reino Unido.

Amorós sucederá a Roberto López Abad, con quien ha colaborado en la última década y que va a incorporarse en calidad de director general a la cúpula del SIP liderado por Cajastur y la propia CAM.

La salida de López Abad cierra un capítulo de la historia de la CAM que se abrió en enero de 2001, cuando su antecesor, Juan Antonio Gisbert, fue obligado a dimitir por oponerse a la fusión con Bancaja. La operación estaba promovida por Eduardo Zaplana, entonces presidente de la Generalitat valenciana, y quedó en suspenso al ser llamado este por José Ma. Aznar para hacerse cargo del Ministerio de Trabajo. Francisco Camps la retomó a mediados de 2009, pero su debilidad política y los inconvenientes objetivos de un matrimonio que traería muchas duplicidades, le hicieron fracasar en el intento.

Como consecuencia de ello, para atenuar los quebrantos de la crisis del ladrillo, Bancaja ha pasado a la órbita de Caja Madrid y la CAM ha tenido que ceder buena parte de su soberanía al integrarse en el SIP de Cajastur. De ahí que María Dolores Amorós, en su nuevo destino, no vaya a disponer, ni de lejos, del margen de maniobra que Gisbert y López Abad tuvieron.

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