Lola Rebollo Revesado, reconocida con el Premio WITH: «La generosidad entre nosotras también es liderazgo»

Lola Rebollo Revesado ha sido reconocida con el Premio WITH como Mujer Líder. Con una trayectoria que abarca sectores tan diversos como la microelectrónica, la logística, la ciberseguridad y el Big Data, Lola Rebollo ha demostrado que atreverse a asumir retos y aprender en entornos en constante cambio es clave para impulsar carreras y equipos.

En esta entrevista con Mujeresycia, Lola Rebollo comparte las lecciones que le ha dejado liderar en industrias altamente complejas, su visión sobre la revolución de la inteligencia artificial y el papel que juegan la escucha activa y la colaboración para derribar resistencias y construir futuros más sólidos. Además, revela el impacto que ha tenido su madre como inspiración y el consejo que ofrece a las nuevas generaciones de mujeres: no rendirse, soñar a lo grande y apoyarse en una red de mujeres dispuestas a acompañar.

Su historia es también un recordatorio de que la generosidad entre mujeres no solo fortalece carreras individuales, sino que impulsa un cambio colectivo.

Lola Rebollo Revesado: «La mejor manera de aprender es estar dispuesta a dar un paso adelante y no tener miedo a fracasar«

Lola Rebollo Revesado, reconocida con el Premio WITH: "La generosidad entre nosotras es también un acto de liderazgo"
¿Qué representa para ti este reconocimiento como Mujer Líder por WITH?

Para mi este reconocimiento significa un gran honor y al mismo tiempo una gran responsabilidad con la comunidad WITH. El ecosistema que se ha generado en este entorno y que representa a cada uno de los sectores productivos del país es un entorno donde las mujeres lideran en formas inimaginables hasta hace poco. Poder representar a una de ellas es un honor. Durante mi discurso hice referencia a algo que creo que refleja el momento de cambio que está sufriendo nuestro entorno: “Cuando una mujer avanza, avanzamos todas” rompemos barreras y abrimos puertas a las nuevas generaciones.  

Si tuvieras que resumir tu trayectoria en una palabra o concepto, ¿cuál sería y por qué?

Reto y transformación constante

El motivo es que me gusta ponerme retos, la mejor manera de aprender es estar dispuesta a dar un paso adelante ante oportunidades y no tener miedo a fracasar. A excepción de mis primeros años dedicados a la microelectrónica para los que había cursado mi carrera y tenía una formación que los respaldaba, el resto de mi trayectoria profesional la he desarrollado tras tener la oportunidad de entrar en sectores para los que apenas tenía conocimiento técnico y que suponían empezar de cero, en la logística, en la ciberseguridad y ahora en Big Data, durante el camino aprendes pero también aportas de tus experiencias previas.

«Este reconocimiento significa un gran honor y al mismo tiempo una gran responsabilidad con la comunidad WITH»

¿Qué aprendizajes te ha dejado liderar en entornos complejos o en transformación?

Que nada es imposible si no se intenta, que nosotras aportamos valores y cualidades que se complementan con nuestros compañeros varones y que juntos podemos construir algo mejor y más grande. En todos estos años el mayor de los retos a los que me he enfrentado ha sido la resistencia al cambio de las organizaciones, por eso es clave activar la escucha activa. Imponer no es un método que te lleve a conseguir tus objetivos.  En estos momentos con la revolución de la IA, es clave escuchar las opiniones y los miedos de todos los que nos rodean, porque la resistencia puede hacernos perder esta nueva revolución tecnológica.

¿Qué te sigue desafiando o motivando en este momento de tu carrera?

Seguir aprendiendo, seguir aportando a la sociedad en cada uno de mis puestos profesionales y seguir inspirando a la gente que me rodea.

«Con la revolución de la IA, es clave escuchar a todos los que nos rodean, porque la resistencia puede hacernos perder esta nueva revolución tecnológica»

¿Hay alguna mujer que te haya inspirado especialmente en tu recorrido?

Mi madre, mujer incansable, y uno de los mayores referentes de mi vida.  Una mujer que dejó una vida relativamente cómoda por amor. Se marchó a vivir a una finca dónde mi padre era el agricultor, el pastor, el vaquero, el cosechador, en definitiva, el hombre para todo. Vivía en una casa sin ninguna comodidad, lavaba en el río y allí nacimos mi hermana y yo, de esa etapa no recuerdo nada malo.

Mi padre, que había sacado el carné de conducir camiones, gracias al obligatorio servicio militar, encontró trabajo como camionero. Sus viajes eran largos, rutas internacionales, pasaban muchas semanas e incluso meses.  En aquellos tiempos no era fácil comunicarse y mi madre tuvo que encargarse de toda la logística en el nuevo destino.  

Ella era lo que ahora definimos como una mujer con responsabilidad social, que cuidaba la economía circular y sostenible, que aprovechaba las oportunidades. Mi madre era en una maga de la reconversión de la ropa, los uniformes del colegio perduraban en el tiempo, nunca se tiró un resto de comida, ella se encarga de reconvertirla en otro manjar, se levantaba a las 5 de la mañana para tener todo listo, sacaba tiempo para ir al mercado a diario, para ayudarnos a mi hermana y a mí con los deberes, para pasar tiempo con mis abuelas, para encargarse de cada detalle y todo con un silencio mágico, sin una queja.  

La vida de mi padre era dura, yo creo que para él mucho más que para nosotras por las soledades que pasaba subido en su camión.  Mi madre, que nunca dejaba de maquinar, tuvo una idea brillante, en lugar de trabajar para otros, podrían alquilar una nave y almacenar allí los materiales de construcción que mi padre transportaba. Fueron años complicados.

Mi madre aprovechó la oportunidad, aprendió a manejar la carretilla elevadora, a llevar las cuentas de la empresa, a leer aquellos discos de tacógrafo que bien podrían ser discos cifrados con mensajes del más allá, incluso a escribir a máquina para profesionalizar un poco la aventura, pero sobre todo se encargó de generar confianza entre los clientes, de generar credibilidad, de negociar acuerdos de distribución en exclusiva, y de crear una empresa desde la nada que les permitió, nos permitió, tener nuevas oportunidades. 

¿Qué consejo profesional le darías a las generaciones más jóvenes?

Que no se rindan, que sueñen a lo grande y que busquen en sus entornos o en las redes profesionales a mujeres que han alcanzado sus sueños, que las contacten y que les pregunten como han conseguido llegar hasta ahí, porque cada una de ellas, estoy convencida que está dispuesta a ayudar y compartir experiencias.  Porque la generosidad entre nosotras es también un acto de liderazgo.

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