5 frases útiles para abordar los conflictos de manera adecuada

El conflicto es una parte inherente de las relaciones humanas. Puede surgir en cualquier contexto: personal, laboral, familiar o social. Aunque suele percibirse como algo negativo, el conflicto también ofrece oportunidades para el crecimiento personal y la mejora de las relaciones si se maneja adecuadamente.

El conflicto surge por diversas razones, como:
  • Malentendidos o falta de comunicación: La mayoría de los conflictos se originan por una mala interpretación de las palabras o acciones de otra persona.
  • Diferencias de valores o creencias: Las personas pueden tener creencias opuestas sobre lo que es importante o correcto.
  • Competencia por recursos limitados: En muchas ocasiones, los conflictos surgen por la necesidad de acceder a recursos limitados, ya sea tiempo, dinero o atención.
  • Diferencias de personalidad: Cada persona tiene un enfoque distinto para abordar los problemas, lo que puede generar fricciones.

Enfrentar un conflicto puede ser desafiante, pero el lenguaje que usamos juega un papel fundamental en su resolución. Elegir las palabras correctas puede desactivar la tensión y abrir la puerta al entendimiento mutuo. A continuación, te presentamos cinco frases útiles para abordar los conflictos y cómo utilizarlas para generar soluciones constructivas.

1. «Ayúdame a entender tu punto de vista»

Esta frase es una invitación directa al diálogo y a la escucha activa. Al usarla, se reconoce que la otra persona tiene una perspectiva que vale la pena considerar, lo que inmediatamente baja la tensión. En lugar de atacar, criticar o defender la postura propia, se muestra una actitud abierta y genuina hacia la comprensión.

Psicología detrás de la frase: Pedir a la otra persona que te explique su punto de vista fomenta la empatía y refuerza la idea de que las diferencias no tienen que llevar a un enfrentamiento. Además, esto le da la oportunidad de expresar su posición sin interrupciones, lo que es fundamental para que se sienta escuchada. La gente tiende a relajarse cuando siente que sus opiniones son valoradas y consideradas.

«Pedir a la otra persona que te explique su punto de vista fomenta la empatía»

Cómo usarla de forma efectiva: Es importante no solo formular la pregunta, sino estar preparado para escuchar activamente. Se puede mantener el contacto visual, asentir con la cabeza, y utilizar frases como «Entiendo» o «Eso tiene sentido» para demostrar una verdadera escucha. También se pueden hacer preguntas de seguimiento para profundizar: «¿Podrías darme un ejemplo?» o «¿Cómo te hizo sentir eso?»

Frase extendida: «Me gustaría entender mejor lo que piensas sobre esto porque siento que estamos viendo las cosas de manera diferente. Podrías explicarme un poco más de dónde viene tu perspectiva para que pueda comprender mejor tu enfoque y tus preocupaciones»

Ejemplo de uso: Imagina que en una reunión de equipo, dos personas tienen visiones diferentes sobre cómo abordar un proyecto. Puedes usar esta frase para invitar a uno de ellos a profundizar en su perspectiva. «Entiendo que piensas que deberíamos seguir este camino, pero me gustaría comprender más a fondo por qué crees que es la mejor opción. ¿Podrías ayudarme a entender cómo llegaste a esa conclusión?»


2. «Me disculpo si esto te hizo sentir… No era mi intención, pero me gustaría saber cómo podemos solucionarlo»

Este enfoque ofrece una disculpa sin admitir automáticamente culpa, pero reconociendo el impacto emocional del conflicto en la otra persona. Al decir «No era mi intención», aclaras que no tenías la intención de causar daño, pero también evitas minimizar los sentimientos del otro.

Psicología detrás de la frase: Los conflictos a menudo se intensifican cuando una persona siente que sus emociones han sido ignoradas o desestimadas. Ofrecer una disculpa, aunque sea parcial, puede ser desarmante. Reconocer el dolor causado puede suavizar las defensas de la otra persona. Además, al centrar la conversación en cómo solucionar el problema, mantienes el foco en el futuro en lugar de quedarse estancados en el pasado.

Cómo usarla de forma efectiva: Es necesario ser específico sobre los sentimientos a los que te refieres. En lugar de un vago «si esto te hizo sentir mal», di algo como «si esto te hizo sentir frustrado» o «si esto te hizo sentir ignorada». Luego, pregunta de manera genuina cómo arreglar la situación, demostrando tu disposición para trabajar en la solución.

Frase extendida: «Me doy cuenta de que lo que dije/hice puede haberte hecho sentir ignorado, y esa nunca fue mi intención. Me disculpo sinceramente por cualquier incomodidad que te haya causado. Me gustaría trabajar contigo para encontrar una manera de mejorar esta situación y asegurarme de que no te sientas así en el futuro. ¿Cómo podemos resolverlo juntos?»

«Pregunta de manera genuina cómo arreglar la situación, demostrando tu disposición para trabajar en la solución»

Ejemplo de uso: Después de una discusión en la que un comentario malinterpretado pudo herir los sentimientos de un compañero: «Lamento mucho si mi comentario te hizo sentir menospreciado o que no valoraba tu trabajo. No era mi intención en absoluto, y de verdad me preocupa cómo te sientes. Me gustaría que habláramos sobre cómo podemos evitar malentendidos como este en el futuro y trabajar mejor en equipo».


3. «Siento que esto nos está causando frustración a ambos. ¿Qué tal si tomamos un momento para calmarnos y retomamos la conversación más tarde?»

Esta frase es ideal cuando un conflicto está a punto de escalar y las emociones están a flor de piel. Reconocer la frustración compartida humaniza la experiencia del conflicto, y la sugerencia de tomar un descanso es una forma constructiva de evitar que las cosas se salgan de control.

Psicología detrás de la frase: Las emociones intensas como la ira y la frustración pueden nublar nuestro juicio y hacer que digamos cosas de las que luego nos arrepentimos. Esta frase no solo valida los sentimientos de ambas partes, sino que propone una pausa antes de que la situación empeore. Esto permite a ambos enfriar sus emociones y reflexionar antes de continuar la conversación.

Cómo usarla de forma efectiva: La pausa debe ser vista como una medida temporal y no como una evasión. Es importante proponer un momento concreto para retomar la discusión: «Hablemos en media hora» o «Podemos retomarlo después de la comida». Esto reduce la ansiedad sobre el conflicto y da la oportunidad de retomar la discusión con una mente más clara.

«Reconocer la frustración compartida humaniza la experiencia del conflicto»

Frase extendida: «Me estoy dando cuenta de que ambos estamos sintiendo frustración por este tema y temo que, si continuamos ahora, podríamos decir cosas que realmente no queremos. Creo que sería útil si tomamos un descanso para aclarar nuestras ideas y emociones, y retomamos esta conversación en una hora/día para tratar de encontrar una solución en un ambiente más calmado. ¿Te parece bien?»

Ejemplo de uso: En una discusión acalorada sobre plazos en el trabajo: «Ambos estamos bastante tensos por esto, y siento que seguir hablando ahora solo empeorará las cosas. Sugiero que tomemos un descanso, nos relajemos un poco, y volvamos a hablar en la tarde para ver si podemos encontrar una solución con más calma.»


4. «Me doy cuenta de que esto tiene un impacto importante en ti. ¿Cómo te gustaría que lo manejáramos?»

Esta frase demuestra empatía y reconocimiento de los sentimientos de la otra persona. Además, cede el control sobre el siguiente paso, lo que puede reducir la resistencia y la sensación de confrontación directa. Esta es una excelente forma de involucrar a la otra parte en la solución, lo que aumenta las probabilidades de encontrar una salida constructiva.

Psicología detrás de la frase: La gente quiere sentirse valorada y tomada en cuenta, especialmente en situaciones conflictivas. Con esta frase se da un paso atrás para permitir que la otra persona participe activamente en la resolución. Esto genera un sentimiento de colaboración y refuerza la idea de que el conflicto no es una batalla que se debe ganar, sino una oportunidad para resolver juntos el problema.

Cómo usarla de forma efectiva: Después de formular esta pregunta, es crucial escuchar atentamente las respuestas de la otra persona. No siempre tendrán una solución lista, y puede que necesiten tiempo para pensar. Sin embargo, el simple hecho de preguntar abre la puerta a la colaboración. Se puede también ofrecer sugerencias si la otra persona se siente atascada, pero siempre en forma de opciones, no de imposiciones.

«La gente quiere sentirse valorada y tomada en cuenta, especialmente en situaciones conflictivas»

Frase extendida: «Veo que este tema realmente te afecta y tiene un impacto significativo en tu día a día. Quiero asegurarme de que manejamos esto de una manera que sea justa y útil para ambos. Me gustaría que me compartieras tu opinión sobre cómo deberíamos proceder para asegurarnos de que nos beneficiamos mutuamente y el problema se resuelva de manera efectiva. ¿Qué ideas tienes sobre cómo deberíamos manejar esta situación?»

Ejemplo de uso: En una situación en la que un compañero de trabajo está preocupado por una nueva política que afectará su carga laboral: «Sé que esta nueva política ha sido una preocupación para ti, y entiendo que tiene un impacto importante en cómo organizas tu trabajo. Quiero trabajar contigo para encontrar la mejor forma de adaptarnos a esto. ¿Cómo te gustaría que lo manejáramos para que funcione mejor para ti y para el equipo?»


5. «Me siento así acerca de esta situación, que puede ser diferente a cómo la ves tú»

Esta frase es especialmente útil cuando quieres expresar tu posición sin invalidar la de la otra persona. Al reconocer que ambos pueden tener percepciones diferentes, reduces la posibilidad de que la conversación se convierta en un enfrentamiento de «tú contra mí». También promueve una actitud de apertura y respeto mutuo.

Psicología detrás de la frase: Las personas tienden a sentirse menos atacadas cuando entienden que sus puntos de vista no son desestimados, incluso si no coinciden. Esta frase introduce tu perspectiva personal de manera no confrontativa, lo que puede facilitar que la otra persona también hable sin ponerse a la defensiva.

Cómo usarla de forma efectiva: Se debe mantener la conversación en primera persona, en lugar de hacer suposiciones sobre los sentimientos o pensamientos de la otra persona. Esto reduce las interpretaciones erróneas y evita que la otra persona se sienta acusada. Por ejemplo: «Me siento preocupado por el plazo del proyecto, aunque entiendo que para ti puede no ser tan urgente». Después, puedes invitar a la otra persona a compartir su perspectiva.

«Las personas tienden a sentirse menos atacadas cuando entienden que sus puntos de vista no son desestimados»

Frase extendida: «Quiero compartir cómo me siento respecto a esta situación. Desde mi perspectiva, me preocupa que no estemos avanzando de la mejor manera posible, pero reconozco que quizás lo veas desde otro ángulo y tengas razones válidas para pensar de esa forma. Me gustaría que compartieras tu punto de vista para que podamos encontrar una solución que tenga en cuenta ambas perspectivas».

Ejemplo de uso: En una conversación con un amigo con el que has tenido una discrepancia sobre planes personales: «Desde mi punto de vista, siento que no hemos estado en la misma sintonía respecto a estos planes, y me está generando bastante estrés. Pero entiendo que tu experiencia con esto puede ser muy diferente. Me encantaría escuchar cómo lo ves tú para que podamos entendernos mejor y encontrar una solución que nos funcione a ambos.»


El conflicto es inevitable, pero cómo lo abordamos determina si se resolverá de manera constructiva o si empeorará. Estas cinco frases son herramientas poderosas porque invitan al diálogo, la comprensión mutua y la resolución. No se trata de evitar el conflicto, sino de enfrentarlo con empatía, apertura y disposición para encontrar una solución conjunta.

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