Top 100: una comunidad de mujeres que abre camino a las líderes del futuro

Ocho mujeres influyentes que son referentes en sus áreas comparten su experiencia personal. En esta primera nota, hablan de sus impulsores, la conciliación y qué representó para ellas ser elegidas en el ranking de las Top 100 Mujeres Líderes España.

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Ya estamos en las últimas horas para para el cierre de las candidaturas a la 9° edición del ranking de las Top 100. Este espacio, que se ha consolidado a lo largo de los años, ha puesto de manifiesto el compromiso y esfuerzo constante para dar visibilidad a las mujeres que están abriendo camino a las líderes del futuro.

Las entrevistadas son: la alpinista Edurme Pasaban, la catedrática Alicia Kaufmann, la científica Celia Sánchez Ramos; Montserrat Tarrés, presidenta de Fundacom; María Jesús Prieto- Laffargue, primera mujer en presidir el Instituto de la Ingeniería de España; Consuelo Crespo Bofill, presidenta de UNICEF España; Nuria Vilanova Giralt, fundadora y presidenta de ATREVIA, y Eva Levy, miembro de la junta de la Cámara de Comercio España-Israel y socia directora de Eva Levy & Partners.

“Ser Top 100 ha sido un estímulo al esfuerzo y compromiso. Y sobre todo un privilegio tener la oportunidad de compartirlo con mujeres de las que se aprende mucho”, expresa Consuelo Crespo. Además, destaca la importancia de poner en valor el 50% del talento de nuestra sociedad.

Para Nuria Vilanova Giralt ha sido un apoyo relevante y le ha permitido sentirse parte de una comunidad con la responsabilidad de ayudar a otras. En tanto que Eva Levy lo vive como un reconocimiento muy válido, especialmente cuando es conferenciante en diversidad.

Es una iniciativa en la que creo y allá donde voy hablo de las Top 100. Contribuye a explorar el talento femenino y visualizarlo.

Necesitamos referentes para que las nuevas generaciones crean en sus posibilidades”, dice. Las referentes consultadas coinciden en que llegar a ser Top100 ha significado un honor, un espaldarazo a su trayectoria, una alegría, pero a su vez una responsabilidad.

Visibilidad y posicionamiento

Formar parte de las Top 100 ha sumado a la reputación y trayectoria de muchas mujeres. Edurne Pasaban destaca la visibilidad, especialmente en un deporte que es minoritario. Maria Jesús Prieto-Laffargue habla también de oportunidades profesionales en un entorno como el de TI en el que las mujeres ingenieras y madres eran muy pocas.

Celia Sánchez Ramos siente que la distinción le ha permitido posicionarse en los medios como referente en su área de conocimiento, además de lograr mayor repercusión social. Casi a coro Consuelo Crespo Bofill, Nuria Vilanova Giralt y Eva Levy destacan la visibilidad y la contribución a su perfil profesional.

En buena compañía

No caben dudas que como señala Montserrat Tarrés “nadie llega solo a la meta, siempre le acompañan otros”. Como en otros ámbitos de la vida, cuando hablamos de liderazgo femenino, también necesitamos pensar en los equipos, las familias, parejas y mentores que nos han ayudado a progresar.

“Creo que sin el equipo que he tenido en toda mi carrera difícilmente hubiera llegado a donde estoy”, confiesa Edurne Pasaban. En la misma sintonía Montserrat Tarrés agradece a los diferentes equipos y a su presidente. En tanto que para Alicia Kaufmann los agradecimientos son para Fernando Vallespin, su marido Fernando Galván, Pilar Ballesteros, la consultora inglesa Olya Kahlele, sus alumnos y amigos.

María Jesús Prieto- Laffargue valora a esos empresarios españoles que le dieron la oportunidad. Celia Sánchez Ramos y Consuelo Crespo Bofill hablan de sus equipos, familias y compañeros, a los que Nuria Vilanova Giralt suma además los clientes.

“Tuve también la suerte de tener en el momento de mi despegue profesional a un jefe del que siempre aprendí algo nuevo. Las compañeras de la Asociación de Directivas también me potenciaron mucho.

Hace 30 años, todo era bastante más difícil que ahora”, recuerda Eva Levy.

Bendita conciliación

La conciliación, o mejor dicho la dificultad para lograr ese balance entre el trabajo y la vida personal o familiar de manera eficaz, sigue siendo mencionada como una de las principales dificultades que deben sortear las mujeres en su desarrollo profesional.

En este momento de teletrabajo parece imposible no mezclar tus obsesiones de trabajo con tu vida privada. Pero eso tiene un coste elevado, pues las jornadas son interminables y eso genera una alteración de los ciclos biológicos y de las relaciones familiares y sociales”, analiza Eva Levy.

Debemos admitir también que muchas veces las claves entran en un terreno bastante ambiguo donde necesitamos la escucha activa y defender nuestros espacios. “He hecho lo que he podido, además de escuchar mucho y preguntar mucho a los que quiero”, comenta Nuria Vilanova Giralt.

Madre de familia numerosa y habituada a abrirse paso en ámbitos que en su momento estaban muy masculinizados como la ingeniería, María Jesús Prieto- Laffargue, habla de “quererlo, esforzarse, priorizar, escoger, organización con sentido. Saber que eres tú la responsable de conseguirlo”.

“Es necesario constituir un buen equipo en la actividad laboral y en la vida familiar. Rodearse de ejecutivos en ambos entornos”, destaca Celia Sánchez Ramos. Para Alicia Kaufmann ha sido vital “priorizar en las distintas etapas. No disociarse». Y recomienda: «tomar la autoridad, aprobarse y legitimarse».

Consuelo Crespo Bofill también comparte esta visión sobe la organización del tiempo y las prioridades y cree que es necesario «potenciar la calidad en el espacio personal, compartir éxitos, inquietudes, fracasos, generar complicidad. Ser consciente de que no es fácil y requiere mucho esfuerzo”, concluye.