La mitad de las mujeres tiene mala percepción de su calidad de vida

Un estudio revela que casi la mitad de las mujeres tiene una mala percepción de su calidad de vida.

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La mitad de las mujeres tiene una mala percepción de su calidad de vida, ya sea física o emocional. Ésta es una de las principales conclusiones de un estudio que se ha hecho a nivel nacional sobre la percepción de la calidad de vida física de las mujeres.

En el estudio sobre la Adherencia de las mujeres adultas en España a hábitos saludables
impulsado por Las Mujeres Nos Movemos, se observa que un 48,45% de las mujeres tiene una mala percepción de su calidad de vida emocional. Por su parte, el 46,79% tiene una mala percepción de su vida física.

El estudio se ha realizado durante 18 meses y en él han participado 3.000 mujeres españolas mayores de edad. Los indicadores a analizar se han centrado en la percepción de la calidad de vida, el ejercicio que practican, sedentarismo, dieta mediterránea y estado físico y emocional.

En el informe también se han tratado cuestiones como la adherencia de las mujeres a la dieta mediterránea. En este caso, a nivel nacional, el 15,12% de las mujeres tiene una baja adherencia a la dieta mediterránea, el 72,09% tiene una adherencia media y el 12,89 una adherencia alta.

Solo un 12,89% de mujeres considera que tiene una alta adherencia a la dieta mediterránea, mientras que un 15,12% apenas la consume.

Por comunidades, en Madrid casi cuatro de cada diez mujeres tienen una baja adherencia a la dieta mediterránea. Mientras que un 54,45% tiene una adherencia media y menos de una de cada diez, el 8,89% tiene una alta adherencia.

Más de 6 horas al día sentadas

La actividad física que realizan también se ha evaluado. En este sentido, los datos que se desprenden del cuestionario IPAQ ponen de manifiesto que las mujeres pasan una media de 6,23 horas sentadas al día. Dicho dato sobrepasa las recomendaciones de la OMS.

Tras conocer los resultados de la encuesta también se realizó un programa de formación presencial de una duración de ocho semanas. Dicha formación contó con cuatro talleres presenciales, cuatro retos y un seguimiento online de cada participante.

Gracias a dicho programa, se consiguió una mejora de la percepción de la calidad de vida física y emocional; una mayor adherencia a la dieta mediterránea y una mejora en la cantidad de actividad física de las mujeres que participaron en él.

Crear un itinerario saludable

El objetivo es que el programa tenga una continuidad. En este caso, la continuidad vendrá de la mano de la plataforma digital ‘Itinerario saludable’. El fin es llegar a un mayor número de mujeres.

A través del programa formativo se mejoró la percepción de las mujeres en la calidad emocional. En concreto, se pasó del 54,20% al 57,45% en calidad emocional. También subió algunos puntos la percepción de mejora de calidad de vida física, que fue de 49,96% a 51,46%. Lo mismo sucedió con adherencia a la dieta mediterránea que pasó de una media de 7,20 a 9,20 sobre 10. También se produjo una mejora en la actividad física que realizaban las mujeres, que aumentó un 93,46%, esto es pasando de 115,27 a 223 mujeres que la practicaban.