Mara Dierssen, una neurocientífica fuera de serie

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En mi primera semana de clases como estudiante del Máster en Neurociencias de la UAB, me sorprendió gratamente reconocer en un afiche el nombre de la persona que vendría a dar la conferencia inaugural: Mara Dierssen. Reconocida neurocientífica española, investigadora, profesora universitaria, y divulgadora, Mara venía a exponer su experiencia de vida ligada a la ciencia, con la intención de motivarnos para emprender este viaje.

Recordé que un par de años atrás habíamos publicado en Mujeres&Cia. un artículo sobre ella, cuando recibió el Premio Laura Iglesias a la divulgación científica. Creo que el objetivo de motivación ya estaba casi cumplido sólo con la idea de conocerla en persona y que fuera ella quien nos diera la bienvenida en esta nueva etapa.

Entre datos de estudios prometedores, aprovecha para darnos su visión sobre el trabajo científico: “la mejor forma de avanzar es buscar siempre una motivación, algo que nos permita entusiasmarnos cada día con lo que hacemos”.Sus logros, publicaciones y su activa vida como investigadora y divulgadora hablan por sí solos, y aunque no es mi intención ahondar en eso hoy, animo a quien le interese a visitar la web del Centre for Genomic Regulation en la que pueden conocer algo de su trabajo.

Conciliar tres pasiones

Hoy quiero destacar a una mujer que eligió seguir su pasión y no aceptó la idea de posponer formar una familia por alcanzar sus logros profesionales. Uno no diría que alguien con su carrera pueda tener una familia numerosa, pero Mara es madre de 4 hijos, y además, encuentra tiempo para su otra pasión, la música (es vocalista en el grupo From Lost To The River, que destina los fondos de sus conciertos a proyectos musicales con asociaciones de enfermos y discapacitados).

Capaz de conciliar cada día su pasión profesional y el amor por su familia, le roba horas al sueño para comenzar a trabajar sobre las 5 de la mañana, cuando aún es de noche y así, acabar su trabajo en el laboratorio cuando todavía puede dedicarle tiempo a los suyos.

Una de las primeras cosas que nos dijo fue que “ser científica requiere mucho trabajo, y la única forma de conseguirlo es amar lo que se hace”. Y agregó, “más si eres mujer”. Porque para Mara Dierssen, es una realidad, que el techo de cristal también existe en el ámbito científico. Sin embargo, ella toma las riendas de su vida y pone cada una de las piezas que la integran, en el orden justo para que todo funcione.

Escuchándola dudas sobre los años que lleva dedicada a la ciencia: parece que la hubiese descubierto ayer, que todo es nuevo, que todo es emocionante. Y aunque el camino es largo y muchas veces sacrificado, ella hace que parezca que nada es imposible cuando tienes el convencimiento de estar haciendo lo que realmente te gusta.

Entre datos de estudios prometedores, aprovecha para darnos su visión sobre el trabajo científico: “la mejor forma de avanzar es buscar siempre una motivación, algo que nos permita entusiasmarnos cada día con lo que hacemos”.

Mirándola moverse de un lado a otro de la sala mientras nos cuenta con una sonrisa el camino recorrido para llegar a donde está hoy, los obstáculos parecen mínimos, todo resulta fácil en boca de una mujer que emana vitalidad y alegría, una mujer enérgica y positiva.

Nos habla sobre la maternidad, sobre cómo tendemos a esperar que llegue un momento ideal, y sobre lo imposible que es que ese momento llegue si no le damos el espacio para hacerlo. Nos cuenta lo importante que es cada una de las personas que se cruzó en su camino y nos aconseja que andemos nuestro propio camino, siempre siguiendo nuestro corazón: “El camino es lo que cada uno hace de él, y no hay una sola forma de andarlo, lo importante es saber a dónde queremos llegar”.

Sus lágrimas contenidas al recordar a una persona querida nublaron mis ojos en el momento en que terminaba su presentación. Y dentro de mi nacía un sentimiento de admiración hacia una mujer con la que comparto el amor por la neurociencia.

Quise acercarme a saludarla, a agradecerle sus inspiradoras palabras, pero enseguida quedó rodeada de profesores y científicos. Los alumnos fuimos saliendo de la sala con la mochila cargada de contenidos reveladores y sin embargo, ligera, con alas.

Por eso, aprovecho este espacio para agradecerle su tiempo, sus palabras y su energía. Por darnos una motivación extra para seguir adelante aún en tiempos complejos.

Sin duda, una vez más, Mara Dierssen, logró su objetivo.

*Dolores Siedlecki es la editora de la Sección Eco, Ciencia y Tic de Mujeresycia.com

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