El paradigma del hoy: los que se fueron, los que vendrán

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La Catedral  de la Plaza de Armas despierta con el arrullo de las palomas que la  habitan, el cuadrante circundante Ahumada, Estado, Huérfanos, Compañía, recibe a los trabajadores de tiendas importantes del comercio santiaguino a eso de las 10 am, y también a los oficinistas y profesionales que laboran en el sector céntrico. El ir y venir de las personas semeja el eterno peregrinar de un ejército de hormigas eternamente buscando suministros antes de invierno. Se camina rápido con la mirada perdida, ajena, es el estrés del hoy.

El Noticiero de la mañana nos saluda con “Terremoto blanco en la Araucanía se declara zona de catástrofe”,  “Sube la bencina", “Subió el pasaje del Metro”,  “Las bajas  temperaturas aumenta las consultas en los Hospitales ”, “Los estudiantes secundarios en huelga de hambre”, ”Ataques mortíferos golpean sede de gobierno en Noruega” “Escándalo por espionaje telefónico en Gran Bretaña” “Naciones Unidas declara que más de 11.000.000 de africanos están siendo afectados por la sequía, trayendo como consecuencia la  hambruna”….. Nadie puede ¡!, modismo que significa, Estamos agotados, Stop!!!!!!!!!!! “El mundo está Loco”., apago el televisor y camino al Metro, un día laboral acaba de comenzar.

El individuo cercado por las exigencias del hoy, opta por quedarse en la unidad, ya no alcanza siquiera a considerar la trascendencia.  El egocentrismo encontró su trono desocupado y pretende instaurar la Monarquía absoluta. El ser humano vive inmerso en la selva de asfalto, tensionado constantemente, algunos ya han aprendido hasta a archivar  las emociones, a guardarlas en el bolsillo de la chaqueta que ya no se usa. Ya no se puede buscar culpables, la bola de nieve se nos viene  encima, la presión es fuerte hay que avanzar, solucionar, pagar, ser competitivo, defender el metro cuadrado, seguir viviendo.  

La prédica de los Padres era y es Educar a los hijos para que puedan defenderse en el futuro. Esta aseveración tan integrada en nuestra sociedad está claramente explicada por el modelo cultural de vida que nos rige. Se ha sobrevalorado la autoafirmación, el éxito personal, lo cual nos ha conducido a un individualismo exacerbado, trayendo como consecuencia una convivencia social difícil ,competitiva, tensa, excluyente en desequilibrio total con la cooperación y la solidaridad tan necesarias para el crecimiento de una sociedad más justa y  emocionalmente más equilibrada. El problema es que este  estereotipo se ha instalado como una forma normal de vida.  

No podemos desconocer que el vivir exige una lucha constante, que el ejercicio de solucionar y enfrentar nos hace más fuertes; los cambios son  necesarios para abrir nuevas fronteras del conocimiento, para dar paso a lo nuevo, para crecer y avanzar.  Lo que sí no debiera ocurrir, es que esta lucha  constante por no ser excluido  por uno más apto, nos haga olvidar que somos parte de un todo que debiera ser armónico.

La sociedad siempre ha crecido  y mejorado con los aportes de generaciones anteriores. Todo se recicla y se mejora como una constante inherente a la Evolución. Sin embargo, el sistema de vida actual en el mundo, está poniendo en riesgo esta Necesaria integración y conciencia del todo. El individuo cercado por las exigencias del hoy, opta por quedarse en la unidad, ya no alcanza siquiera a considerar la trascendencia.  El egocentrismo encontró su trono desocupado y pretende instaurar la Monarquía absoluta.

En la Naturaleza, y en todo ser vivo, está la prueba más certera de que venimos con la enmienda de aportar a la Armonía de un todo Universal.  Esta hipótesis podemos aplicarla desde el átomo que no puede subsistir solo, que se transforma en molécula para luego dividirse y subdividirse armoniosa y equitativamente hasta llegar a la compleja y maravillosa creación del Ser Humano, mostrándonos que todo el proceso fue igualmente importante,  que todo es inclusivo ,todo es necesario ,advirtiendo con claridad que la  Evolución no incluye necesariamente sólo lo óptimo y excluye lo diferente, como lo intenta  el errático Paradigma que domina en  la sociedad actual.

*Carmen Bustamante Saavedra es Bachiller en Letras, e imparte Cursos de Inglés en el Departamento de Educación Continua de la Universidad Santo Tomás en Santiago de Chile.

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