Cuando la casa es la oficina

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En primer lugar el mayor desarrollo de las tecnologías de la información que, ahora sí, permiten el trabajo a distancia sin prácticamente ninguna diferencia frente a hacerlo en la sede de la empresa. Y, por otra parte, la tendencia está impulsada en gran medida por la necesidad de conciliar vida personal y laboral.

Las compañías que han ensayado la opción de permitir a sus empleados trabajar desde casa no sólo lo hacen para congraciarse con éstos. En una situación que surge de la necesidad de retener al talento y en la que competir por sueldo no es siempre fácil, la opción de ofrecer flexibilidad en el horario laboral es la que gana más puntos.
Esa es precisamente una de las razones que han llevado a PricewaterhouseCoopers (PwC) a anunciar la puesta en marcha de un plan que afectará a un centenar de sus trabajadores de las tres ramas de actividad (consultoría, auditoría y abogacía). La firma de servicios profesionales ha decidido implantar la medida tras el éxito obtenido con el plan piloto, lanzado el año pasado en un colectivo de 30 profesionales seleccionados en todas las divisiones y oficinas.
PwC aplicará a partir de junio el teletrabajo a un centenar de profesionales que podrán flexibilizar su jornada hasta un 30%. Se trata de profesionales con una antigüedad mínima de dos años y categoría mínima de asociado senior, gerente o assistant manager.

La posibilidad de trabajar desde casa fue propuesta por el Comité Women de la firma. El objetivo era facilitar la igualdad de oportunidades dentro de PwC (las mujeres suponen el 52% de la plantilla pero sólo ocupan un 32% de los puestos directivos). Sin embargo, la sorpresa es que hasta el momento han sido más los hombres que han solicitado la medida para poder conciliar trabajo y familia.
‘Pero estamos satisfechos porque se han cumplido los objetivos propuestos en términos de igualdad y conciliación, al tratarse de una opción a la que pueden acogerse voluntariamente mujeres y hombres y encaja con las necesidades de nuestras personas y nuestro negocio’, afirma Marta Alamán, socia responsable del Comité Women de PwC.
La firma ha financiado la línea ADSL para sus empleados, que cuentan como en la oficina, con el soporte de servicios informáticos. Además, el departamento de prevención de riesgos laborales se ha encargado de validar el domicilio de los profesionales como lugar idóneo para teletrabajar. Sólo uno de los participantes en la prueba piloto ha renunciado a esta modalidad de trabajo flexible. El resto se han mostrado satisfecho con la medida.

El trabajo desde el hogar gana adeptos

PricewaterhouseCoopers se une con su iniciativa de permitir a un centenar de empleados trabajar desde casa a un cada vez más numeroso grupo de empresas que han apostado por el teletrabajo. Algunas como Telefónica o Unísono también cuentan con esta posibilidad en determinados departamentos. Y otra firma de servicios profesionales, Ernst & Young, anunció el mes pasado esta misma opción dentro de un programa de medidas para facilitar la conciliación de la vida personal y laboral. En el caso de Ernst & Young el teletrabajo sólo afecta, al menos de momento, a la rama de abogados de la firma. Pero la posibilidad de trabajar desde casa comienza a extenderse. Existe incluso una Asociación Española de Teletrabajo, que tiene el objetivo de promocionar y ayudar a implantar la medida.

* Por Arantxa Corella

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