Bajo el signo de Capricornio y Acuario: El encuentro que abre el año con propósito y conexión

Paraíso Social Club celebró el pasado 23 de enero en el Hotel Intercontinental Madrid una nueva edición de Bajo el signo de…, dedicada en esta ocasión a las protagonistas de Capricornio y Acuario. El encuentro contó con la colaboración de L’Oréal y Alta Pavina, y reunió a un grupo selecto de mujeres profesionales, directivas y empresarias bajo la conducción de Mercedes Wullich, directora de Mujeresycia y presidenta de Las Top 100 Mujeres Líderes en España, con Mariluz Antolín —Marketing & Ecommerce Manager del hotel— como anfitriona del espacio.

La jornada reunió a un grupo diverso de mujeres profesionales, directivas y empresarias de los sectores más diferentes, dispuestas a compartir una experiencia con propósito: encontrarse, conocerse más, generar sinergias y reforzar el espíritu que define a Paraíso Social Club.

La mirada astrológica: construcción y comunidad

Mónica Tiscar Vega volvió a ser la voz experta que centró la ponencia en las energías de Capricornio y Acuario. Astróloga por vocación y socióloga de formación, Tiscar es reconocida por su enfoque en astrología terapéutica y acompañamiento en procesos vitales.

En esta ocasión, exploró cómo la determinación estructurada de Capricornio dialoga con la visión innovadora y comunitaria de Acuario, dos fuerzas complementarias que definen formas distintas —pero igualmente poderosas— de liderar, crear y transformar. Su reflexión sobre cómo estas energías influyen en las relaciones profesionales, la toma de decisiones y los procesos de crecimiento personal generó un intercambio cercano y enriquecedor entre las asistentes.

Dos signos diferenciados y complementarios

Tiscar explicó que, según se recorre el mandala zodiacal, cada signo incorpora las características de los anteriores. Capricornio, signo de tierra por excelencia regido por Saturno, integra la responsabilidad, los objetivos y el deber. Es un signo con el que siempre se puede contar, aunque a veces deje de lado la expresión emocional. Cuando este signo aparece en la luna de una carta natal, la persona se sentirá amada si es valorada por su esfuerzo y trabajo, si comparte proyectos y retos con su pareja. En cambio, un ascendente en Capricornio puede manifestarse como rebeldía ante la autoridad y dificultad para responsabilizarse de los tiempos, idealizando sus metas sin lograr llevarlas a cabo de forma ordenada.

Acuario, el antepenúltimo signo del zodiaco, trae cambios constantes, innovación y una imaginación desbordante. Las ideas son su motor, junto con una creatividad que les otorga gran potencial de liderazgo y capacidad para reunir colectivos. Su genialidad a veces les hace sentir que no encajan en ningún sitio, pero precisamente esa diferencia es lo que más fortalece al grupo cuando se valora lo único de cada individuo. Una luna en Acuario puede activar memorias de abandono en la intimidad, necesitando espacio y libertad para sentirse bien en una relación. Un ascendente en este signo requiere integrar su conexión con la tierra y construir su propio refugio interno.

Mujeres que transforman industrias y construyen comunidad

Aunque Capricornio y Acuario fueron las protagonistas simbólicas de la jornada, todas las socias presentes contribuyeron al espíritu colectivo del encuentro. Mujeres de sectores diversos, perfiles complementarios y trayectorias únicas que se reunieron para compartir no solo contactos, sino también visiones, retos y posibilidades.

La jornada reunió a Celiana Carreño Hernández, Eduvigis Ortiz Moronta, Ester Cerdán de Laura, Katia Marilu Paredes Palacios, Lorena Guerrero Navarro, Mariluz Antolín, Tania Lasanta Cascante, Vanesa Cabral Freije, Ana Hernando, Begoña Barreda Arroyo, Fernanda Rodríguez, Julia Sizova Granero, Marión Belisario Serrano, Miriam D. Greene, Mónica Tiscar, Olga Trapero Ovejero, Marian Gómez Campoy, Rebeca Nicolas Pinheiro, Samira Brigüech, Silvina Ramos Mosquera, Chus Barroso, Erika Torregrossa, Estrella Navarro, Giulia Rossi, Karla Paola Mitchell Ruiz, Mariana Hernández Delfino, Mercedes Wullich, Pilar González Canda y Mildred Laya Azuaje.

El Nido-Incubadora: una nueva iniciativa para anidar y volver a volar

Durante el encuentro, Mercedes Wullich anunció la última iniciativa que pondrá en marcha el club: El Nido-Incubadora. «Sabemos que todas en algún momento tenemos horas bajas y necesidad de compartir otras miradas que den una perspectiva a nuestra situación y que desde la cercanía, la generosidad y las ideas nos ayuden a despegar», explicó. El eslogan lo resume: «Anidar y volver a volar».

Se trata de un encuentro íntimo y confidencial. En su convocatoria, solo se compartirá el perfil de la protagonista y sus necesidades para que las socias puedan apuntarse y construir el mejor nido posible. Reuniones de 12 personas con el propósito de establecer una solución orgánica y creativa. El Nido-Incubadora no solo servirá para crisis profesionales o emocionales, sino también para proyectos que necesiten impulso.

Una experiencia pensada al detalle

Uno de los elementos más valorados del encuentro fue la cuidadosa selección de obsequios que las participantes recibieron. L’Oréal entregó productos de belleza especialmente curados, pensados para celebrar el autocuidado y agradecer la presencia de cada asistente.

Los vinos que se llevaron las asistentes provienen de Alta Pavina, bodega ubicada en el Pago de la Pavina, a 1.000 metros de altitud en La Parrilla, Valladolid. Elaborados con Pinot Noir y Cabernet Sauvignon en suelos franco-calcáreos de la ribera del Duero, son vinos de fuerte personalidad nacidos de un terreno especial y un clima de contrastes. Un reflejo perfecto del carácter de las mujeres que componen el club: arraigo, excelencia y la capacidad de transformar el entorno en resultados excepcionales.

Cada detalle fue concebido no como un gesto protocolar, sino como parte de una narrativa experiencial que eleva el encuentro y refuerza el carácter distintivo de Paraíso Social Club: transformar cada reunión en un momento memorable.

La jornada incluyó también un sorteo especial: una sesión de masajes completa en el spa que ganó Fernanda Rodríguez y un brunch del Intercontinental que fue para Samira Briguech.

Un ritual de conexión que cierra el ciclo

Al finalizar, el momento compartido dejó claro por qué quienes forman parte del Club logran transformar estas reuniones en algo más que una cita social. Son experiencias vivas, pensadas para ser recordadas. La combinación de la energía capricorniana —que construye con propósito— y la acuariana —que conecta con visión de futuro— se manifestó en cada intercambio, en cada conversación y en la calidez del encuentro.

Una vivencia que reafirma la capacidad de Paraíso Social Club para convertir cada encuentro en un ritual de conexión, descubrimiento y celebración entre mujeres que lideran, inspiran y transforman.

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