Algunos personajes han pasado a la Historia por ser, entre otras cosas, favoritos en las reuniones sociales y los más demandados de los salones, tales como Oscar Wilde o Grimod de la Reyniere ¿Qué tenían ellos que les hacía tan interesantes? Eran excelentes conversadores. Un buen/a conversador/a, se granjea la admiración de los demás y aumenta su atractivo social.
Tal vez, en una ocasión encontraste a un conocido en el autobús pero decidiste no iniciar la conversación con esa persona porque, calculando el tiempo que faltaba para llegar a tu parada, no tendrías temas banales suficientes sobre los que hablar y se produciría un silencio incómodo.
Quizá en otra ocasión no supiste pasar de la charla superficial a una conversación más personal y, ante la perspectiva de no saber por dónde seguir, preferiste alejarte de tu interlocutor.
Vas a un evento y el cóctel te aferras a tu bebida, te apartas en un rincón, porque no conoces a nadie ¿Te resulta familiar la situación?
Es importante saber escuchar (escucha activa) para dar la réplica adecuada. De ello se extrae información valiosa para continuar hablando.En nuestro día a día nos vemos en la situación de conversar varias veces. En especial los profesionales que asistimos a diferentes eventos con el fin, en muchas ocasiones, de conocer gente.
Es curioso esto de los eventos y lo de conocer gente. Parece que el networking ya es una asignatura obligatoria para los profesionales pero lo cierto es que salir de la zona de confort para conocer a alguien nuevo, en general, cuesta un esfuerzo personal.
Una vez que hemos roto el hielo y nos hemos tirado al ruedo ¿De qué hablamos? ¿Hemos aprendido a conversar? La conversación no es sólo hablar, si no también escuchar, comprender a los demás, dar la réplica, empatizar.
A continuación te indico unas pautas para ser más efectiv@s:
El saludo y la presentación personal varían en función del momento (p.ej. en una conversación superficial con la dependienta de un comercio no decimos nuestro nombre ni le estrechamos la mano).
*En el ámbito profesional, tener una presentación de sí mismo clara, concisa y que deje marca (elevator speech).
*Respetar el espacio personal y no acercarse en exceso (incomoda) o mantenerse muy retirado (no se conecta).
*Elegir el tema de conversación, comenzando por algo superficial que sirva de introducción, para romper el hielo (p.ej. relacionado con el evento o la situación que ha provocado encontrarse allí).
*Comenzar haciendo una pregunta, un comentario o compartiendo una opinión.
*Si la charla estaba iniciada entre varios interlocutores, se puede participar haciendo alguna pregunta sobre el tema de conversación o bien diciendo “si me lo permitís, me uno a vuestra tertulia”.
*Es importante saber escuchar (escucha activa) para dar la réplica adecuada. De ello se extrae información valiosa para continuar hablando.
*Si se agota el tema, recuperar algo de lo mencionado con anterioridad con frases del tipo “Al hilo de lo que comentábamos antes…”
*Para cambiar de asunto o bien reconducirlo a lo que nos interesa, utilizar “Hablando de otro tema…” “Cambiando de asunto…”
*Terminar con frases de agradecimiento, sin cortar al/la interlocutor/a a mitad de la frase. Serán del tipo “He disfrutado mucho de la conversación…” “Muy interesante tu punto de vista, espero que nos veamos en otra ocasión” etc.
Y ahora lo que toca es ponerlo en práctica ¡Buena conversación!
*Cuadernos de comunicación personal. Enero 2010.
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