Ya está bien de derrotismo

364

El otro día, en la radio, me dejó helada el discurso de los tertulianos. Uno de ellos osó decir que quizá había llegado el turno a otras civilizaciones, que puede que la nuestra estuviera ya acabada, que quizá sólo ha sido un pequeño y bello paréntesis de la historia. No pude responder en el momento, pero se me quedó el grito de desesperación indignada dentro y no me quedó otra que escribir para GRITAR que tenemos una civilización y una cultura MAGNIFICAS, con crisis y todo, con desilusión y todo.

Todos tenemos que mejorar, nuestra cultura está transitando del modelo industrial del siglo XIX al siglo XXI, y aun no sabemos muy bien hacia dónde irá. La realidad económica y cultural nos dice que el SXXI nos exigirá más inclusión, más verdad, más negociación sincera, más colaboración, más respeto, más responsabilidad individual. Vamos en el sentido correcto. Es verdad que es difícil, pero eso no quiere decir que no vale nuestra civilización.

Espero que todos recordemos que la jornada de 8 horas, las pensiones, el agua corriente y la libertad de prensa, por citar algunas libertades, se pagaron caro.Ahora necesitamos como nunca que cada uno de nosotros, se sienta orgulloso de que nuestra cultura está persiguiendo la inclusión, creemos en derechos y libertades, hablamos abiertamente de ciencia, religión y política, podemos asociarnos, creemos que la salud debería ser para todos, y la educación……no es un sueño delirante, es una realidad que nació de los sueños del S XVIII y costó sangre, sudor y lágrimas.

Espero que todos recordemos que la jornada de 8 horas, las pensiones, el agua corriente y la libertad de prensa, por citar algunas libertades, se pagaron caro. El problema es que son insuficientes, no que esté mal la idea original. ¡Necesitamos más de la idea original!Nos toca honrrar a los nuestros luchando aun más para que consigamos lo que queremos: una sociedad más justa, más inteligente, con más corazón y creatividad, mejor adaptada a la evolución.

Nosotros podemos cambiar el mundo, para bien y para mal. Necesitamos celebrar lo que hemos sido capaces de lograr confiando en que ese espíritu nos llevará aun más lejos. Sólo así nos salvaremos de la barbarie. El derrotismo mediático suele ser preámbulo de supresión de libertades, incluso de guerras. Y lo peor es que suele ser una estrategia calculada.

*Vivianne Sarobe es psicoanalista y coach.

Artículo anteriorLa indagación apreciativa, una herramienta para soñar
Artículo siguienteAdela Cortina y Flora de Pablo: 13 nombres para cambiar el mundo