Universidad: Ante la crisis, mejor estudiar

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A pesar de la crisis española, el número de matriculados este año fue record, y más de la mitad son mujeres. Mientras que en España la respuesta ante la crisis es más estudio, en Argentina, la deserción universitaria alcanza el 60%. ¿Cómo impacta la crisis en la educación de las mujeres?

En España, durante los últimos diez años se produjo una disminución paulatina de la cantidad de estudiantes universitarios. Sin embargo, la crisis parece fomentar la educación ya que las cifras de ingresantes ascendieron en un 0,9 por ciento aumentando el número de inscriptos de 1.391.245 a  1.405.115. Según declaraciones del Ministro de educación Ángel Gabilondo no se podrá salir de la crisis sin recurrir al conocimiento.

Sólo el 10,6 por ciento de los tribunales de tesis están presididos por mujeres, las catedráticas representan el 15% y las investigadoras el 37% del total.En esta cruzada educativa, la mayoría de las inscriptas siguen siendo mujeres: son un 54.3% del estudiantado universitario español. Sin embargo a la realidad española le faltan resultados. No es suficiente obtener un título de grado, es necesario llegar a altos puestos de liderazgo, tener oportunidades y ampliar el rango de inclusión. En este sentido las cifras son aún muy pobres ya que, sólo el 10,6 por ciento de los tribunales de tesis están presididos por mujeres, las catedráticas representan el 15% y las investigadoras el 37% del total.

En Argentina, según datos del 2006 publicados en el diario local La Nación, 2 de cada diez estudiantes llegan a terminar su título universitario. De esta forma sólo el 30% de llega a obtener el título de grado y en general suele tardar un 57% más de lo establecido para terminar sus carreras.

Los analistas opinan que esto ocurre por diferentes razones: la falta de una sólida educación previa, la ausencia de una vocación a la hora de elegir un carrera o simplemente la obligación de trabajar y estudiar se convierte en opciones que juntas pueden ser un combo explosivo que puede tender a la sobre exigencia.

En el caso de las mujeres, si bien se reciben más de la mitad de las que estudian, un 47% abandonan por motivos personales desplazando a los motivos económicos a un segundo lugar en un 20%. En el caso de las mujeres, si bien se reciben más de la mitad de las que estudian, un 47% abandonan por motivos personales desplazando a los motivos económicos a un segundo lugar en un 20%.

De esta forma, la manera de afrontar las crisis por parte de los argentinos, no fue a través del estudio sino a través del trabajo el cual se encontraba absolutamente precarizado, pero las necesidades eran tales que la educación quedó relegada frente a otras urgencias económicas.  Sin embargo la participación femenina en el mercado laboral es de tan solo el de un 47 por ciento mientras que los hombres hace 10 años que se mantienen en un 72 por ciento.

En España este año se cumplieron 100 años desde que una mujer  hizo valer su  derecho a estudiar. En Buenos Aires la conocemos como una calle, pero en la Península Ibérica fue la primera mujer en asistir a la universidad. Concepción Arenal, una escritora gallega que se disfrazaba de hombre para asistir a las clases de derecho de la Universidad Complutense de Madrid, sorprendió al mundo con su impertinencia al transgredir aquella ley que hace 170 años prohibía a las mujeres acceder a estudios superiores.

Su ejemplo hace que recordemos que se debe priorizar el derecho a la educación y el derecho a la inserción, como cuestiones que forman parte de un mismo reclamo: la equidad de género.

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