Un 49% de los españoles realiza consumo crítico

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Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE Por quinto año consecutivo, la Fundación Adecco presenta el informe “El ciudadano y la RSE”, un análisis que ha dado voz a 1.000 ciudadanos mayores de edad residentes en nuestro país. Nuevamente, este trabajo ha profundizado en el grado de conocimiento y penetración del concepto de RSE entre los ciudadanos y, más concretamente, entre los consumidores. Como novedad, este año también se ha pedido a los encuestados que se autoevalúen en responsabilidad, pudiendo así medir el grado de penetración del concepto de “ciudadano responsable”.

Las respuestas de los encuestados han permitido, además, evaluar a las empresas en el área de Sostenibilidad, identificando los sectores más reputados, así como los atributos que hacen a una compañía merecedora de la calificación de “responsable” en el imaginario social.

Un 65% de los encuestados no está familiarizado con el concepto de “RSE”, sin embargo, los resultados arrojan que sí conocen su significado de manera inconsciente 

El comportamiento de las empresas influye en el consumo

Un año más, los resultados de la encuesta arrojan que el concepto de Responsabilidad Social Corporativa, abreviado como RSE, RSC o RC, aún se presenta desconocido para la ciudadanía. Así, un 65% admite no estar familiarizado con el término ni conocer su significado, permaneciendo invariable la cifra con respecto al año pasado.

A pesar de ello, se desprende de las respuestas que la RSE sí anida en el corazón de los ciudadanos, sin ser conscientes de ello. Así, un 49% se muestra selectivo a la hora de consumir, incorporando criterios de responsabilidad cuando se trata de adquirir productos y servicios. Por ejemplo, el respeto de la marca al entorno físico o a los Derechos Humanos. Asimismo, un 19% nunca ha tenido en cuenta la variable  responsabilidad en su consumo, pero prevé hacerlo en un futuro próximo.

Por el contario, un 34% continúa sin considerar estos intangibles en su consumo, priorizando en otros aspectos como el precio del producto, la cercanía del establecimiento, la comodidad, la eficiencia, etc.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “puede que la RSE sea un concepto desconocido en término, pero está calando con intensidad en la conciencia cívica, en una sociedad que se torna más crítica, exigente y selectiva. Cada vez más, los ciudadanos premian con su consumo a las marcas y empresas más sostenibles y castigan o “boicotean” a las que consideran más “irresponsables”. La RSE se incorpora por tanto a sus decisiones y gana protagonismo en detrimento de otros factores como el económico”.

Un 90% de los encuestados otorga a las empresas la misma responsabilidad que al gobierno a la hora de abordar la recuperación económica y dar respuesta a los problemas del entorno. Pero, ¿qué exigen los ciudadanos a las empresas para catalogarlas como responsables? La encuesta les ha pedido que destaquen los 3 atributos que, a su juicio, son más relevantes. El trío ganador lo han conformado la Ética (58%), la Transparencia (56%) y la Diversidad (45%), esta última referida a culturas corporativas en las que primen los procesos de selección por competencias: aquéllos que no discriminan por factores como la edad, el sexo o el hecho de tener un certificado de discapacidad.

En la cuarta posición se ha situado el respeto y el servicio a la comunidad (32%), seguido de la búsqueda del progreso (27%).

Corresponsabilidad pública, privada y ciudadana

Queda mucho recorrido para que la Economía recupere su salud. En este sentido, el desempleo sigue siendo la principal preocupación para los ciudadanos (77%), seguido de la corrupción (41,5%).

A este respecto, la ciudadanía tiene muy claro que son los poderes públicos los que tienen una mayor responsabilidad en la tarea de reconstruir el mercado laboral y avanzar hacia la prosperidad: el 95% opina que las decisiones del Gobierno son clave en este proceso. Pero, ¿el peso de la recuperación económica recae sólo en los agentes gubernamentales? ¿existe una corresponsabilidad entre éstos, las empresas y la ciudadanía?  Los datos de la presente encuesta desprenden que la respuesta es un sí rotundo, especialmente cuando nos referimos al sector privado. Así, el 90% de los ciudadanos otorga a las empresas la misma responsabilidad que al Gobierno a la hora de dar respuesta a los problemas del entorno. En otras palabras, un 95% considera al tejido empresarial un actor con mucha responsabilidad, mientras que un 85% así lo hace de las empresas.

Llama la atención el papel activo que han cobrado los ciudadanos en las respuestas de los encuestados, situándose en tercer lugar en la escala de responsabilidad, por detrás de Gobierno y empresas. Así, un 75% cree que los ciudadanos tienen un alto grado de responsabilidad a la hora de dar respuesta a las necesidades del entorno y contribuir a la salida de la crisis.

Ciudadano responsable

– Un 63% de los encuestados promueve la separación de basura orgánica e inorgánica, frente a un 14% que admite no hacerlo y un 23% que sólo a veces lo pone en marcha.

– ¿Qué hacemos, por ejemplo, con la ropa que ya no utilizamos? Un 56% de los ciudadanos la dona a parroquias o centros de acogida, seguido de un 36% que la ofrece a conocidos. Por último, un 8% la “tira” a la basura con el resto de los residuos, aunque la mitad de éstos se preocupa de dejarla “a la vista” para que pueda ser aprovechada por quien la necesite.

– Ser un buen conciudadano empieza por tener un comportamiento adecuado con nuestra comunidad de vecinos. El “ruido” es uno de los factores más influyentes para que las relaciones vecinales sean adecuadas. Pero, ¿tomamos medidas para que nuestras actividades domésticas se perciban
con discreción entre las familias colindantes? Un 80% tiene este aspecto muy interiorizado, preocupándose siempre de que las reuniones familiares, los aparatos eléctricos y los electrodomésticos, funcionen a horas compatibles con el descanso y la tranquilidad de sus vecinos, y siempre controlando el nivel de decibelios.

Sin embargo, un 14% admite que sólo toma medidas para no molestar los días de diario, pero no así los fines de semana. Por último, un 7% reconoce que nunca controla el ruido en su día a día.

Descarga el informe completo al final de esta página.

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