¿Sabes pedir? Habilidades que debes conocer

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Querida María,

Hoy te voy a hablar sobre cómo ser socialmente hábil haciendo peticiones. Puede parecer, en un primer momento, que es tan sencillo como dirigirse a alguien y solicitarle algo. El hecho de pedir correctamente nos afirma como personas y denota seguridad en uno mismo. Los demás también están en su derecho de negarse a acceder a nuestros deseos.

Muchas personas piden constantemente, de cualquier forma y a cualquiera, con lo que vulneran los derechos de los demás. También las hay que consideran que se debe ser autosuficiente y evitan pedir.

¿Normalmente tienes éxito en tus peticiones? Como en muchas otras cosas, la actitud inicial es importante. Generar una expectativa negativa antes de pasar a la acción, conlleva que nuestro lenguaje gestual, el tono de voz y las palabras que utilizamos transmitan esa negatividad, lo cual influye en el otro. Los pensamientos positivos no aseguran conseguir el objetivo pero nos ponen en el camino. Mi madre me ha repetido desde pequeña una frase que ha sido decisiva en mi vida porque me ha animado a la acción “Inténtalo porque con el NO ya cuentas”.

El hecho de pedir correctamente nos afirma como personas y denota seguridad en uno mismo. Los demás también están en su derecho de negarse a acceder a nuestros deseos.Cómo hacer peticiones
Es conveniente entrenarse con peticiones poco relevantes para que, cuando llegue el caso, saber cómo pedir aquello que es realmente importante. Mis consejos son los siguientes:

Visualizar todo el proceso para adquirir confianza
– Elegir el momento más adecuado para ser escuchados sin distracciones.
– Si nos cuesta hacer peticiones (p.ej. pedir favores), hay que felicitarse cada vez que se haga de forma hábil, independientemente de los resultados. En programación neurolingüística decimos que no hay fracasos, sólo hay resultados.
Evitar exigir ya que no es un comportamiento asertivo y pone al otro en nuestra contra
– La petición ha de ser directa, sin rodeos ni circunloquios que pueden llegar a exasperar al interlocutor
– Al comenzar la frase, evitar disculparse como en este sencillo ejemplo “Perdone ¿Puede decirme la hora?”. Es más asertivo “Buenos días. Por favor ¿Puede decirme la hora?”
– Como ya indiqué antes, el gesto ha de ser abierto, cordial, evitando actitudes agresivas o bien posturas de inseguridad (hombros caídos o hacia delante, cabeza hacia abajo y mirada huidiza)
– Esperar la respuesta sin mostrar impaciencia, conservando la actitud positiva
– En caso de respuesta negativa, no insistir aunque sí es posible formular la siguiente pregunta ¿Cabe la posibilidad de que reconsideres tu decisión?
– Independientemente del resultado, hay que agradecer al otro su aceptación (si la respuesta es positiva) o su escucha (si es negativa)

Al igual que los demás te pueden decir NO, tú también tienes ese derecho cuando te hacen una petición a ti.

María, practica siempre que puedas hasta que se convierta en un hábito. Llegarán momentos en tu vida en los que tendrás que pedir aumento de sueldo, favores a tus amigos o conocidos, y otras circunstancias en las que esta habilidad te será de mucha utilidad.

*Cuadernos de comunicación personal. Octubre 09.

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