Presidentas del mundo

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Ya son 17 las mujeres que gobiernan sus países, y cada vez son más. ¿Quiénes llegan al poder? ¿Se diferencian de los hombres cuando lo ejercen?  A partir de la idea de Gioconda Belli en El país de las mujeres – y basada en los casos reales -, Tere Saéz trazó un mapa de las causas y consecuencias del avance femenino. Y se une al Partido de la Izquierda Erótica.


Gioconda Belli, poetisa, acaba de presentar en su última novela: "El país de las mujeres", un nuevo sistema político y filosófico, el "felicismo", del que nos dice que  es un sistema que intenta romper con la discriminación de la mujer, especialmente  con las barreras y la culpa a las que históricamente se han visto sometidas cuando se trata de ejercer el poder político.

Finlandia es una clara excepción de un mundo con una configuración geopolítica dominada por el género masculino, a pesar de que el acceso de las mujeres al poder político ha avanzadoY esto es lo que me viene a cuento cuando se observa cómo Finlandia  se convirtió a finales de junio en el primer país del mundo en el que, por segunda vez en su historia, se elige a una mujer como jefa de Estado electo.

Ya lo hicieron por primera vez en 2003. El poder femenino en ese estado es real: la mitad de las carteras ministeriales están ocupadas por mujeres. Y quizás en ello, algo tenga que ver el nivel educativo, que es el más alto del mundo. O tal vez que las mujeres constituyen el 48 por ciento de la población activa. O porque fue el primer país de Europa en implementar el voto femenino en 1906. O puede estar  relacionado con que la igualdad de género y la promoción del liderazgo femenino sean uno de los pilares fundamentales de la sociedad política finlandesa.

Finlandia es una clara excepción de un mundo con una configuración geopolítica dominada por el género masculino, a pesar de que el acceso de las mujeres al poder político ha avanzado.  En 2010, el 18,8 por ciento del total mundial de legisladores son mujeres, en comparación con el 11,3 por ciento de 1995.
En estos momentos, ocho políticas rigen los destinos de sus países desde sus cargos de primeras ministras y otras nueve hacen lo propio desde las jefaturas del Estado electas. Un total de 17 mandatarias para los 191 países que están integrados en la ONU.

No es tanto, pero significa mucho: "Enseña un modelo, es decir, se percibe y concibe social e internacionalmente que es posible que las mujeres sean jefas de gobierno o primeras ministras".
 
Un total de 17 mandatarias para los 191 países que están integrados en la ONU no es mucho pero significa mucho: se percibe que es posible que las mujeres sean presidentas o primeras ministras. En 2010, seis mujeres se incorporaron en las jefaturas de sus países:  la finlandesa Mari KiviniemiIveta Radicova,  primera ministra de Eslaquia; Rosa Otunbayeva, presidenta de Kirguizistán; Julia Gillard, primera ministra Australiana;  Laura Chichilla,  presidenta de Costa Rica; y Kamla Persad-Bissessar, primera ministra de Trinidad y Tobago. Es posible qué en octubre se sume a ellas Dilma Rousseff,  candidata del Partido de los Trabajadores a la Presidencia del Brasil.

Es cierto que el proceso de empoderamiento tiene conceptos y ritmos diferentes. En Latinoamérica va acompañado por un movimiento asociativo de mujeres muy alto que ejerce gobernanza a nivel local. El empoderamiento femenino en otros países también va caminando aunque muchas veces implique tener que ser la súper woman, como es el caso de la carismática Ellen Jonhson-Sirleaf, presidenta de Liberia. En otros casos,  también es necesario pertenecer a clases o castas pudientes como la primera ministra de Bangladesh o la presidenta de la India.

Pero no todas ejercen el poder de la misma forma, aunque así parezca cuando se habla del tema. Algunas se están esforzando por aportar valores menos agresivos como la mediación y el acuerdo, valores que yo comparto. Por ello me uno a la idea de Gioconda Belli y a la filosofía de su  "Partido de la Izquierda Erótica". Algo mejor nos iría a todas y a todos.

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