Mujeres: poder de decisión, poder de consumo

¿Y si antes de comprar miráramos cuántas mujeres hay en los Consejos de las empresas o holdings responsables de los productos que elegimos? Una jornada como el Career Day -EPWN- le sirve a nuestra colaboradora Marta Pérez Dorao para reflexionar sobre la determinación de las mujeres en relación al poder. Al poder de nuestra presencia en los Consejos de Administración y al poder como consumidoras y decisoras de compra.

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Encuentros como el de Career Day organizado por la European Professional Women Network en Fundación Rafael del Pino nos permiten no sólo escuchar conferencias interesantes, conocer a personas válidas e inteligentes, hacer networking y disfrutar de una experiencia motivadora.



Después de escuchar algunas de las ponencias y meditando sobre los temas propuestos, se me ocurren un par de reflexiones sobre la presencia de mujeres en los Consejos de Administración de las empresas y sobre las mujeres como decisoras a la hora del consumo.

En primer lugar, aumentar la presencia de mujeres en los consejos de administración es una de las metas de la mayoría de las asociaciones de mujeres y sin embargo, muchas aún contemplamos esta posibilidad con respeto y hasta con miedo.

Hay hombres que sobresalen de la media, y otros que aprueban justito. Hombres inteligentísimos y otros verdaderamente torpes.

Nos machacan con mensajes sobre formación, experiencia, cualificaciones…Y en este sentido, Marijo Bos, presidenta del EPWN -European Professional Women Networking- explicó con buen sentido que la "experiencia", entendida como años en el puesto, no es lo determinante. Es mejor tener las habilidades necesarias aunque hayan sido obtenidas en un número menor de años.

Me gustaría añadir que he sido miembro de un par de Consejos y he participado en otros como Secretario -con "o" pues con "a" alude a otro tipo de tareas- y puedo afirmar, con conocimiento de causa, que en la sala de consejo hay hombres brillantes, y otros que no lo son. Hay hombres extraordinarios, y otros que no. Hay hombres que sobresalen de la media, y otros que aprueban justito. Hombres inteligentísimos y otros verdaderamente torpes.  Creedme, yo he estado allí y los he conocido.

Así que el mensaje es: no tenemos que tener miedo. Ellos son como nosotras, gente de negocios, algunos mejores que otros. La diferencia sustancial, me parece, es que ellos están acostumbrados a tener poder, y a usarlo. Ven la posibilidad de ascender a una posición de autoridad como un paso normal en sus carreras. Una posición de autoridad a la que llegarán por el curso natural de las cosas, en un momento u otro.  Nosotras todavía pensamos que tenemos que agradecer la autoridad, el "empowerment" o empoderamiento, por el que tan duramente hemos trabajado y que con nuestro trabajo nos hemos ganado…

Antes de tomar una de estas decisiones de compra, deberíamos unirnos y acordar echar un vistazo
a la composición de los Consejos de Administración de las empresas que venden estos productos.

Entonces: por favor, no descuidéis vuestra formación, sed gente preparada, trabajad duro. Pero no tengáis miedo. Porque, exactamente igual que los hombres ¡nosotras lo valemos!

Agentes del cambio, decisoras del consumo

Algunas de las ponencias ser refirieron al cambio. En dos de ellas citaron a Nelson Mandela, cuando dijo "Sé tú mismo el cambio que quieres ver en el mundo".  Dijeron además que nosotras, las mujeres, no somos una minoría ni deben incluirnos en el término diversidad: somos más de la mitad de la población mundial. Y detentamos como media el 80% de las decisiones de compra en el mundo: nosotras decidimos no solo qué marca de jabón de lavadora compramos en casa, sino la marca del coche, del ordenador, de los electrodomésticos… incluso la compra de la casa en la que vivimos. En esta situación, creo que el enfoque con que nos aproximamos a este asunto de las "mujeres en consejos" es bastante inocente, naif, y por tanto ineficaz.

En segundo lugar entonces, me parece antes de tomar una de estas decisiones de compra, nosotras -tanto las mujeres como las asociaciones de mujeres- deberíamos unirnos y acordar echar un vistazo a la composición de los Consejos de Administración de las empresas que venden estos productos. Sería fácil si los tenemos publicados en nuestras webs. Una vez hecho esto, podríamos decidir comprar sólo a las empresas que tengan, por ejemplo, tres o más mujeres en su Consejo. Si tomamos esta decisión, podríamos contribuir significativamente a acelerar el cambio.

Imaginad si publicamos en nuestras webs el número de mujeres que Ford, Peugeot, Seat, Renault, Mercedes etc. tienen en sus propios Consejos, o en los de sus holdings. ¿Y si a partir de ahí, hacemos pública nuestra decisión de comprar nuestro nuevo coche en la compañía que tenga más mujeres "a bordo", o al menos un número aceptable de mujeres en su Consejo? Porque, al final, tampoco nos importa tanto la marca del coche, queremos que nos lleve de un lado al otro y que sea más o menos fiable y bonito, pero aunque nos guste más uno que otro…¡¡¡la causa merece la pena!!!

¿Que ocurriría entonces?  Es interesante planteárselo. Y es necesario olvidar los complejos de "corporativismo femenino". Es un hecho, y ya tenemos las estadísticas que lo demuestran, que las empresas que tienen más mujeres en puestos directivos son más productivas, más rentables y además hacen más por la conciliación laboral y familiar… Acordaros del dicho: "si los Lehman Brothers hubieran tenido una Sister, esto no hubiera pasado…"

Me parece que en tal caso, las empresas al menos empezarían replantearse estos temas. ¿Que opináis, sería ésto más eficaz que las famosas cuotas?

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