Límites a la publicidad ‘verde’

124

La proliferación de anuncios con lo ambiental, lo ecológico y lo verde como argumento publicitario preocupa al ministerio de Medio Ambiente. "El primer efecto era positivo, porque ayudaba a diferenciar los productos, pero con la explosión de lemas sostenibles lo que se avecina es el riesgo de saturación e incredulidad entre los consumidores", explicó la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera.

El Ministerio de Medio Ambiente de España impulsa un código contra el abuso de argumentos ecologistas en la publicidad. Automotrices y eléctricas aceptaron no anunciarse como ecológicos.

Con la multiplicación de coches ecológicos, petroleras respetuosas con el entorno, y hasta champúes o quesos que salvan bosques, el ministerio temió que se repitiera "el fenómeno de los bios y de los productos saludables", en los que hubo que imponer una regulación muy estricta ante el desmadre.

Con la multiplicación
de coches ecológicos, petroleras respetuosas con el entorno, y hasta champúes o quesos que salvan bosques,
el ministerio decidió impulsar un código de regulación contra el abuso de argumentos ecologistas
en la publicidad.
La agencia española de Cambio Climático prefiere comenzar por la autorregulación. Por eso llamó a empresas automovilísticas y energéticas a redactar un código que limita la publicidad verde, que entró en vigor el 1 de septiembre (salvo para las campañas publicitarias ya en marcha, que podrán emitirse hasta el próximo 1 de enero).

Hasta la semana pasada habían suscrito el texto Kia, Chrysler, Citroën, Renault, Peugeot, Volkswagen, Audi, Skoda, Seat y Ford. Entre las energéticas, ya han firmado el código Cepsa, Repsol, Acciona y Endesa.

El código obliga a que los mensajes sean "constatables". Según Francisco Heras, técnico del Centro Nacional de Educación Ambiental del ministerio, "decir que algo es verde, sostenible o amigo del medio ambiente es ambiguo y no es constatable". En coincidencia, Ribera sostuvo que "a los automóviles no se les puede llamar ecológicos independientemente de sus emisiones, como tampoco se puede inducir al error de que no encender la luz ayuda al medio ambiente".

El nuevo código limita el uso de estos términos -verde, ecológico, sostenible…- pero permite utilizarlos "si se acota inmediatamente y el anuncio dice a qué se refiere", añadió Heras.

La nueva norma establece también que los anuncios "no deben mostrar comportamientos perjudiciales para el medio ambiente". Se trata, según Heras, de "evitar el coche por la playa a toda velocidad o por un espacio protegido".

Hasta el momento no había ninguna regulación, lo que posibilitó excesos como los que detectó el estudio "Tratamiento del medio ambiente en la publicidad" de la Universidad de Valladolid, encargado por Medio Ambiente. Tras analizar 1.317 anuncios en 2006 y 2007, el trabajo determinó que "la temática ambiental aparece en la publicidad de manera discontinua, a menudo contradictoria y de una forma caótica y algo superficial".

Heras señaló que la regulación debe llevar a estas empresas a "replantearse su publicidad". Es que los publicistas han llegado a generar casos llamativos, como el de una marca de lácteos que llegó casi al disparate al proponer el consumo de queso como "saludable hasta para el Amazonas".

También te pueden interesar…

¿Ya has visitado Arte y Cultura en nuestra ZONA OCIO Y CULTURA?

Artículo anteriorAprendiendo de Yelena
Artículo siguienteLa política meditada