´Me irrita que se hable de literatura femenina´

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Dice que cuando le preguntan por su ocupación suele responder que es abogada, aunque a estas alturas y tras cinco novelas publicadas empieza a considerar seriamente replantéarselo: ´Es un extraño pudor, hasta ahora me parecía pretencioso definirme como escritora´.

Por Mercedes Wullich, Directora de Mujeresycia.com

Nacida en Barcelona, ciudad en la que vive, cuando puede se escapa a Londres, su ciudad favorita. Está soltera, tiene cuatro hermanos y cinco sobrinos. De las novelas publicadas, la primera, Noches de San Juan, le valió el premio Femenino Lumen en 1997 y la última, Corazón de napalm, publicada este año, el premio Biblioteca Breve otorgado por la editorial Seix Barral.

Me interesa todo lo que tenga relación con la naturaleza humana, con ese ser complicado, contradictorio y apasionante que es el hombre, cualquier hombre o cualquier mujer…¿Cuándo fue que decidiste que serías lo que eres?
Creo que siempre supe que quería escribir, pero ya de niña era consciente de que los escritores, por regla general, pasan hambre y yo deseaba para mí una vida cómoda. La abogacía me proporcionó un buen sueldo a cambio de un trabajo que no me gustaba y llegó un momento en que la vocación se impuso. Sacrifiqué el bienestar económico para poder dedicarme a lo que me apasiona, escribir, contar historias.

¿Qué cosas hiciste hasta lograrlo?
Comencé a escribir casi de escondidas, en mis ratos libres, por la noche, al regresar a casa del despacho, los fines de semana… Mostraba mis textos (varias docenas de cuentos y dos novelas inéditas) a mis familiares y amigos, que me animaron a publicar, creo que más por afecto y amistad que por otra cosa, pues mis primeros ensayos narrativos eran infumables; el caso es que me decidí a probar suerte en el mundo editorial y envié mis originales a múltiples editoriales y premios literarios, sin ningún resultado.

¿Y entonces?
Cuando ya empezaba a desesperar, gané el premio Femenino Lumen con mi tercera novela, Noches de San Juan y eso me impulsó a seguir escribiendo. De la misma forma que ningún cocinero prepara sus platos para que terminen en la basura, intactos, nadie escribe (ficción, al menos), para sí mismo, por más que algunos alardeen de ello. Un libro es un artefacto inútil hasta que alguien lo abre y lo lee, la historia, para existir, necesita al lector, por eso publico, con el perverso propósito de robar horas ajenas, de conseguir que personas a quienes no conozco y nunca conoceré, dediquen su tiempo a sumergirse en mis historias, en el mundo de ficción que yo he creado para ellos.

¿Cómo y por qué razones surgió la necesidad de hacerlo?
Lo único que he hecho ha sido escribir de modo continuo durante los últimos once años. Sólo con inspiración no se escriben novelas de más de doscientas páginas, es un trabajo que requiere disciplina, regularidad y mucha dedicación.

Hay libros escritos por hombres y por mujeres, por calvos y melenudos, por gordos y flacos, solteros y casados, pero eso es indiferente: lo único que importa es que la historia esté bien escrita…

¿Crees que hay una escritura “Femenina”?
Me irrita que se hable de literatura femenina; hay libros escritos por hombres y por mujeres, por calvos y melenudos, por gordos y flacos, solteros y casados, pero eso es indiferente: lo único que importa es que la historia esté bien escrita y tenga interés. Mi sueño es que un día dejen de hacerse estas distinciones sexistas y, a la hora de leer y de escoger un libro, el lector prescinda del género del autor.

¿Cuáles son los temas que te interesan?
Me interesa todo lo que tenga relación con la naturaleza humana, con ese ser complicado, contradictorio y apasionante que es el hombre, cualquier hombre o cualquier mujer. Aunque he detectado, con cierta sorpresa, que hay algunos temas o conflictos a los que siempre vuelvo: las relaciones familiares, la soledad del adolescente, las drogas, el dilema entre el deseo y el deber…

¿Admiras a…? Te consideras influenciada por…
Antes que escritora soy lectora y lectora voraz. Son tantos los escritores a los que he leído con fruición y que, lo quiera o no, me han influido, que no podría enumerarlos, aunque tengo un escritor fetiche, un ídolo al que siempre regreso y leo una y otra vez, y en cada ocasión aprendo de él algo nuevo: el escritor ruso Antón Chéjov, el padre de la narrativa breve tal como la conocemos.

¿Por qué sigue habiendo una presencia mayoritariamente masculina en la literatura?
Durante siglos, la actividad literaria (como toda ocupación seria y sesuda, por otra parte), era coto de los hombres, vedado a las mujeres, salvo contadas excepciones. No es de extrañar que el ámbito literario siga estando dominado por hombres, al igual que el de la medicina, la política, la judicatura…etc.

Sospecho que los únicos campos en los que las mujeres imperamos son la natación sincronizada y el encaje de bolillos, pero somos tercas, perseveramos y, poco a poco, estamos creando nuestro espacio en un mundo en el que siguen mandando los hombres.

Si pudieras volver el tiempo atrás, qué cosas no repetirías.
Aunque estoy convencida de la triste verdad de que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, también creo que aprendemos de nuestros errores (pese a que a menudo volvamos a cometerlos); nuestra experiencia, nuestra personalidad, está tejida de aciertos y desaciertos, de momentos felices y desdichados, de modo que a pesar de haber cometido muchos errores, no desharía ninguno, forman parte de mí, inevitablemente: una persona perfecta sería insoportable.

¿Tu próximo libro?
Mi próximo libro me ronda la cabeza y me está pidiendo a gritos que lo ponga en blanco sobre negro. Estará basado en una historia real, lo que me obliga a documentarme; estoy en ello.

Ping pong:

  • Una frase, idea etc. que utilices habitualmente… ¡Pero tú qué te has creído!: es una frase que le espeto a mi ordenador cada vez que se pone tonto y se bloquea o me hace alguna trastada; no suele surti
    r efecto alguno, pero yo me desahogo.
  • Admiras en la gente… La generosidad, el desprendimiento, quizá por ser tremendamente egocéntrica y vivir obsesionada por la tarea que me he impuesto, escribir cada vez mejores historias.
  • Qué cosas te motivan en el trabajo y en la vida… Cuando termino una novela, me siento vacía y desdichada y tengo la impresión de que ya no seré capaz de escribir nada. Es una sensación habitual en los escritores, lo sé, casi un cliché, pero no por ello menos angustiosa. De manera que cuando de pronto advierto que empiezan a entrelazarse en mi cabeza los mimbres de una nueva historia, recupero la ilusión y el deseo imperativo de escribirla; soy feliz escribiendo, la segunda parte del proceso, el parto, la publicación, me resulta más dolorosa: mi hijo, mi libro, ya no depende de mí, está en otras manos y no sé qué le depara el destino.
  • Un libro, un autor… Las obras completas de Antón Chéjov
  • Una película… Acabo de ver Bruno, no es una obra maestra, pero me ha hecho reír mucho.
  • Un director… Almodóvar
  • Un perfume… el que uso desde hace años, Eternity de Calvin Klein
  • Una comida… el chocolate negro, al que soy adicta
  • Un lugar al que volverías… el lugar al que siempre regreso: Londres

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