Esther Dyson, la mujer ‘tech’ más influyente

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Llegó a Harvard con 16 años, ahora con 62 el New York Times ya la ha llamado la “mujer más influyente de la industria” de la tecnología, aunque Esther Dyson  (Zürich, 1951) hace una mueca cuando oye estos calificativos y le quita importancia diciendo que: “Hay un montón de mujeres (…) pero ninguna de nosotras es Bill Gates”.

“Durante muchísimo tiempo yo fui la menor”, comenta Dyson. “Es un poco como ser la mujer. Una distinción inútil”, asegura con la tranquilidad de haber llegado donde pocos lo consiguen y de ser una mujer no sólo ha logrado hacerse un huevo en un mundo de hombres, sino ser considerada una referencia en el ámbito de la tecnología y señalada como una “visionaria digital” por prestigiosos medios de comunicación, en este caso, por la revista Time.

Dyson también ha destacado en el campo de la filantropía Aunque no es especialmente conocida entre el público, pocos pueden negarle el papel que ha desempeñado en el campo de la informática  abriendo un difícil camino entre los 70 y los 80. Un disciplina y precisión que su entorno más cercano afirma que fue heredado de sus padres, Freeman Dyson, uno de los mejores amigos de Albert Einstein y médico y Verena Huber-Dyson, matemática.

Tras graduarse en Harvard, Dyson se fijó objetivos cada vez más ambiciosos. Comenzó como reportera en Forbes y luego editó un boletín de noticias Release 1.0, que dirigió durante más de dos décadas. También compró una compañía y, esta faceta de emprendedora, la iría consolidando hasta la actualidad, considerada una importante inversora de startups, un campo en el que solo el 11% de los inversores son mujeres, según una encuesta de la Asociación Nacional de Capital de Riesgo y Dow Jones.

Dyson también ha destacado en el campo de la filantropía, con su organización sin ánimo de lucro HICup, con la que trata de ayudar a las personas a adquirir hábitos saludables.

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