“No se lo cuentes a nadie”: Cartas de escritoras y cineastas

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Liliana Heker, Cristina Peri Rossi, Diana Patricia Decker, Elena Vilallonga, Lydia Zimmermann y Alejandra Costamagna  son las autoras de Uruguay y Argentina, que se han carteado durante un año. Sus textos fueron reunidos en No se lo cuentes a nadie, un libro recientemente publicado por Demipage.

En las cartas compiladas puede sentirse una conversación en voz muy baja, entre dos -cada una ha elegido a su interlocutora-, en la que ellas hablan de su día a día, de las circunstancias personales y sociales, de la ciudad en la que viven, de sus amores, frustraciones, dudas, certezas, películas, lecturas, autores, arte, desamores, de sus hijos; de la vida y de la muerte. La lista la completan Elena Bossi, Isabel Núñez, Andrea Palet y Esmeralda Berbel, quien además coordinó el trabajo.

Desde Barcelona
Una de las protagonistas que más se desnuda en estas cartas es la poeta y narradora uruguaya Cristina Peri Rossi, afincada en Barcelona durante años, quien se cartea con su compatriota Diana Patricia Decker.

Este libro recupera, además, el amor a la literatura. "Era muy necesario porque epistolarios entre hombres ha habido muchos a lo largo de la historia, como los Goethe y Schiller, Borges y Bioy Casares, entre otros, pero ese concepto de ‘amiga intima’ va mejor con la mujer, que es capaz de mezclar temas, y hablar de la literatura, pero también del amor, de los hijos, de la amistad, de los amantes""En seguida acepté este carteo, explica la autora, porque añoro mucho ir al buzón y ver que tengo algo más que facturas. Amo los sobres y las letras, y aunque uso Internet y las redes sociales, esta relación tan particular que se da en la carta es imposible mantenerla en la red, y cito a Macluhan, cuando decía que el medio es el mensaje, y yo digo que el tiempo y la intimidad que exige la carta es contraria a internet", dijo.

La autora de "El amor es una droga dura" se muestra muy franca en estas cartas, porque "si no sería una impostura y ficción", aclara. Logra una relación confidente, de complicidad y muy literaria con Diana Patricia, y viceversa.

Por ejemplo, Cristina dice a Diana: "Te escribo a la peor hora de la soledad para mi: la noche. Siempre fue igual. Aguanto perfecto la soledad hasta que oscurece, ahí necesito compañía, lo más íntima posible, y si no, multitudinaria, me da igual. En Montevideo a esa hora me largaba a la calle, a caminar hasta que se pasara la hora del lobo".

Y Diana le contesta: "Bueno, espero que hayas dormido. Aunque no es para menos: estás en pleno duelo y creo que no se puede acabar un gran amor sin dolor ¿verdad? Hace poco leí el último libro de Gail Caldwell sobre la muerte, debido a un cáncer fulminante, de su mejor amiga, Caroline. Lo escribió porque quería explorar la amistad que las unía y de qué manera esta amistad había cambiado su vida".

Amor a la literatura
Peri Rossi opina que este libro recupera, además, el amor a la literatura. "Era muy necesario porque epistolarios entre hombres ha habido muchos a lo largo de la historia, como los Goethe y Schiller, Borges y Bioy Casares, entre otros, pero ese concepto de ‘amiga intima’ va mejor con la mujer, que es capaz de mezclar temas, y hablar de la literatura, pero también del amor, de los hijos, de la amistad, de los amantes", dice.

Para la coordinadora del proyecto y prologuista del libro, Esmeralda Berbel, este proyecto une el deseo de reivindicar las cartas y el amor por lo literario. "En tiempos de Internet, en los que se acaba con un tipo de escritura con un destinatario reflexivo y de muchos libros de ficción, tenía la necesidad de juntar a varias creadoras para que conversasen en privado de forma honesta y sincera", resume sus motivos.

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