En el paraíso de cada cual queda prohibido prohibir

353

Vaya saber dónde estás cuando te lleguen estas líneas. Yo las escribo desde un locutorio con nombre inglés, atendido por ingleses mientras a mi lado dos chicos ingleses consultan sus correos en inglés. Sin embargo, aún estoy en España sólo que al sur de Alicante. Campoamor es un reducto ´british´ en el que no tengo más remedio que ensayar mi rudimentario inglés. Aunque no estuviera en mis cálculos, me da igual: son universales el mar y las playas, el sol naranja cuando se pone y el cielo con estrellas. Y por lo que veo en el andar despreocupado de la gente, cada cual anda a su aire recordándome aquél eslogan que te empujaba a creer que todo estaba permitido. Estés donde estés, forja tu paraíso posible.

Forjar conlleva algo de trabajo pero los resultados podrían valer la pena. Todavía contamos con el espacio para hacerlo y estos días colaboran en la labor. Que te lleguen ligeras estas noticias de weekend y pongan su punto lúdico en las próximas horas por vivir. Y vete pensando de qué manera sacarle el jugo a las cartas que te han tocado en suerte… son las tuyas, y de tí depende cómo las juegues!

 

También te pueden interesar…

¿Ya has visitado Letras y Libros en nuestra ZONA OCIO Y CULTURA?