El caso Abengoa y las paradojas

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Abengoa viene representando desde hace varios años importantes paradojas, de las que solo de vez en cuando algún articulo en prensa se ha hecho eco, hecho que da que pensar sobre la magnífica capacidad de esta compañía para manejar a los medios y a determinados agentes sociales filtrar noticias de interés para mejorar su imagen en los mercados y ante sus mas de 50.000 inversores.

Así ha sido el caso por ejemplo en relación con su gestión de recursos humanos. En 2013 el periódico español Diagonal denunció la explotación que sufren parte de los trabajadores de la empresa, debido a la reubicación y expatriación, con jornadas laborales abusivas que superaban las 11 horas, además de la dificultad que experimentaban en el seno de la compañía para asociarse en sindicatos, hecho sin embargo no denunciado por éstos, que a día de hoy tan solo reclaman el rescate a la banca.

En 2013 el periódico español Diagonal denunció la explotación que sufren parte de los trabajadores de la empresa, debido a la reubicación y expatriación, con jornadas laborales abusivas que superaban las 11 horasEn 2014, otro periódico, en este caso El Economista, reforzó las anteriores afirmaciones de explotación y condiciones de trabajo denigrantes, al señalar que «Abengoa estaba probando un nuevo software para controlar a sus empleados, que tenían que justificarse si el ratón de su ordenador estaba quieto durante más de 15 minutos».

Frente a ello, en febrero de este año sin embargo la compañía recibía el Sello de Excelencia Europea EFQM 500+ a la gestión de los Recursos Humanos, la máxima distinción que conceden el Club Excelencia en Gestión y la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR). Y ello a pesar de que el informe anual de la compañía de 2014, sí contempla como riesgo de la compañía el potencial impacto de estas prácticas, cuando habla de “Riesgos derivados de la rotación en la Alta Dirección y los empleados clave”.

Posteriormente el Informe anual del 2014, contempla más de 50 diferentes tipos de riesgo, algunos de ellos, con explicaciones muy deficitarias. Ello es así en particular en relación con los relativos al riego país. El informe contempla que la compañía opera en Australia, América latina (incluyendo Brasil), China, india, Norte América, el Medio Oriente y África, esperando expandir sus operaciones a nuevas localizaciones en el futuro, es decir en prácticamente todo el mundo, sin que en su Consejo se contemple diversidad cultural alguna, integrado en exclusiva por consejeros nacionales.

Pero de entre todos los riesgos, destacan los financieros: El Informe dice claramente que “Abengoa opera con altos niveles de endeudamiento y puede incurrir en endeudamiento adicional”. ..”Este elevado nivel de endeudamiento podría exigir la dedicación de una parte sustancial del flujo de caja operativo al pago de la deuda”… “Igualmente, puede dificultar la capacidad de la compañía para satisfacer sus obligaciones o refinanciar su deuda, incrementar su vulnerabilidad ante condiciones adversas en la economía o en la industria…”

Sin embargo paradójicamente, el Informe anual, señala en otro apartado del mismo que “el Departamento Financiero Corporativo elabora anualmente un Plan Financiero que es aprobado por el Consejo de Administración y que engloba todas las necesidades de financiación y la manera en la que van a cubrirse”…. “Se anticipan, con suficiente antelación, los fondos necesarios para las necesidades de caja más significativas….. la Sociedad no compromete capital propio en proyectos hasta que la financiación a largo plazo asociada sea viable”.

Será por estas y otras informaciones filtradas al mercado, por lo que, paradójicamente, los títulos de Abengoa se revalorizaron un 116% entre junio de 2013 y junio de 2014, una subida muy superior a la revalorización del 35% que acumulaba el Ibex 35 en el mismo periodo, y que llevó a Abengoa a sustituir a Ebro Foods, que le había remplazado un año antes, ante los rumores de exposición de Abengoa. Y una importante paradoja más, porqué entonces Abengoa no amplió capital?.

Otra gran paradoja es la cifra de endeudamiento a día de hoy, la diferencia entre los 8.500 millones de deuda de los que hablaba la empresa en sus negociaciones de refinanciación con el grupo Gestamp a principios del mes pasado, frente a las declaraciones de las entidades financieras que desconocen la situación real del endeudamiento, declarando que el mismo puede oscilar entre los 20.000 y los 30.000 millones de euros, algo más de la mitad del rescate financiero al Estado español.

Frente a este desfase surge de nuevo la paradoja una vez más sobre la validez de los informes de las auditorías y de los estados financieros, por un lado, y sobre la responsabilidad de los Consejeros, por otro. En particular a la luz del hecho de que  algunos de ellos hayan accedido a cifras millonarias por su salida.

Pero aún más paradójico resulta el hecho de que la dirección de Abengoa siga señalando a los demás, sea la banca o al gobierno, como responsables de su gestión insostenible, y de su falta de visión por incluir en sus filas y dedicar sus esfuerzos, en lugar de a más expansiones temerarias, a desinversiones controladas en el adecuado momento o a la búsqueda de socios en mercados alternativos extranjeros, aceptado la deficitaria gestión, y la necesidad de la dilución del accionista mayoritario, con la misma humildad y acierto con la que lo hizo el grupo FFC hace no tanto.

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