¨Creo que sería mejor un mundo gobernado por un 50% de mujeres¨

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Tres brillantes consejos de Sheryl Sandberg, quien además de estar al frente de las estrategias operacionales de Facebook, en una activista comprometida con los derechos de las mujeres, y preocupada especialmente por el ascenso de ellas en el mundo laboral. Aquí, reproducimos algunos fragmentos de una conferencia que ofreció en la Universidad de Barnard.

Al comenzar, se dirigió a las mujeres de la sala: "Empecemos admitiendo que tenemos suerte", les dijo. "No vivimos en el mundo en que vivían nuestras madres y abuelas, donde las opciones de carrera eran muy limitadas. Y si hoy estamos en esta sala, es porque la mayoría hemos crecido en un mundo con derechos civiles básicos. Y, sorprendentemente, todavía vivimos en un mundo en el que algunas mujeres no los tienen".

La conferencia: Pocas mujeres en la cima

Pero, aparte de eso, aún tenemos un problema, un problema real. Y el problema es que las mujeres no están alcanzando la cima de sus profesiones en ningún lugar del mundo. Los números son bastante elocuentes: de 190 jefas y jefes de estado 9 son mujeres. Y del personal parlamentario del mundo el 13% son mujeres. En el sector empresarial las mujeres que están en la cima en la alta dirección, en la junta directiva, encabezan con un 15%, 16%. Los números no se han movido desde 2002 y van en la dirección incorrecta. E incluso en instituciones sin fines de lucro, un mundo que a veces suponemos gobernado por mujeres, las mujeres de la cima son el 20%.

Las mujeres subestiman sistemáticamente su capacidad. Si uno examina a hombres y mujeres y se les pregunta algo totalmente objetivo como el promedio de calificaciones, los hombres se equivocan sobrestimando y las mujeres se equivocan subestimando.

La pregunta es: ¿cómo vamos a resolver esto? ¿Cómo cambiamos estos números de arriba? ¿Cómo hacemos que sean diferentes? Quiero empezar diciendo que hablo de esto, de mantener a las mujeres en la fuerza laboral, porque pienso realmente que esa es la respuesta. En la parte de altos ingresos de la fuerza laboral entre la gente que termina en la cima de los CEO de la Fortune 500 o equivalentes de otras áreas, el problema, estoy convencida, es que las mujeres están abandonando.

Hoy quiero centrarme en lo que podemos hacer como individuos. ¿Qué mensajes tenemos que darnos a nosotras mismas? ¿Qué mensaje tenemos que darles a las mujeres que trabajan con y para nosotros? ¿Qué mensaje le damos a nuestras hijas?

Quiero ser clara desde el principio: no voy a emitir juicio de valor en esta charla. No tengo la respuesta correcta; ni siquiera la tengo para mí misma. Dejé San Francisco, donde vivo, el lunes y me iba a tomar el avión para venir a esta conferencia. Y mi hija de 3 años, cuando la fui a dejar en el preescolar, hizo la escena de abrazarse a mis piernas y llorar diciendo: "Mami, no tomes el avión". Es difícil. A veces me siento culpable. No conozco ninguna mujer, ama de casa o que trabaje afuera, que no se sienta así de vez en cuando. No estoy diciendo que trabajar afuera sea lo correcto para todo el mundo.

Tres consejos para permanecer en el mercado laboral

1. Siéntate a la mesa. Hace apenas un par de semanas en Facebook recibimos a un funcionario gubernamental de muy alto nivel que venía a reunirse con altos ejecutivos de Silicon Valley. Y todos se sentaron a la mesa. Y había 2 mujeres que viajaban con ellos que tenían posiciones importantes en sus ministerios. Y yo les dije: "Siéntense a la mesa. Vamos, siéntense a la mesa". Y se sentaron a un lado de la sala.

Las mujeres subestiman sistemáticamente su capacidad. Si uno examina a hombres y mujeres y se les pregunta algo totalmente objetivo como el promedio de calificaciones, los hombres se equivocan sobrestimando y las mujeres se equivocan subestimando.

Hacer que las personas de ambos sexos se encarguen de las tareas domésticas es fundamental si queremos que la cosa se empareje y las mujeres trabajen afuera. Los estudios muestran que los hogares con salarios parejos e iguales responsabilidades tienen también la mitad de divorcios. Las mujeres no negocian por sí mismas en el trabajo. Un estudio de los últimos 2 años de personas que ingresan al mercado laboral desde la universidad mostró que el 57% de los muchachos que ingresaban -supongo que eran hombres- negociaban su primer salario y sólo el 7% de las mujeres.

Y aún más importante: los hombres se atribuyeron el éxito a sí mismos y las mujeres lo atribuyeron a factores externos. Si uno le pregunta a un hombre por qué hizo un buen trabajo dirá: "Porque soy genial. Es obvio. ¿Acaso lo dudas?" Si uno le pregunta lo mismo a una mujer dirá que alguien le ayudó, que tuvo suerte, que trabajó realmente mucho. Y nadie consigue una oficina importante sentándose a un lado y no en la mesa de negociación. Y nadie consigue un ascenso si no piensa que se merece el éxito o si al menos no reconoce su propio éxito.

2. Haz de tu pareja un verdadero compañero. Estoy convencida de que hemos progresado más en el trabajo que en nuestros hogares. Los datos lo muestran con elocuencia. Si una mujer y un hombre trabajan a tiempo completo y tienen un hijo, la mujer hace el doble de trabajo en la casa que el hombre y la mujer dedica 3 veces más tiempo a cuidar al hijo que el hombre. De modo que ella tiene 3 empleos, ó 2, y él tiene 1. ¿Quién creen que abandona si alguien tiene que estar más en casa? Las causas de esto son muy complicadas y no tengo tiempo de entrar en detalles. Y no creo que el fútbol del domingo o la pereza en general sean la causa.

Pienso que la causa es más complicada. Creo que, como sociedad, ejercemos más presión a nuestros hijos para que tengan éxito que a nuestras hijas. Conozco hombres que se quedan en casa y trabajan en la casa para ayudar a sus esposas con sus carreras y es difícil. Cuando voy a las reuniones de madres y veo al padre allí, observo que las otras madres no interactúan con él. Y eso es un problema porque tenemos que dignificar la tarea, porque es lo más difícil del mundo. Pero hacer que las personas de ambos sexos se encarguen de las tareas domésticas es fundamental si queremos que la cosa se empareje y las mujeres trabajen afuera. Los estudios muestran que los hogares con salarios parejos e iguales responsabilidades tienen también la mitad de divorcios. Y por si eso no fuera suficiente motivación para Uds, estas parejas tienen más…¿cómo decirlo en el escenario? estas parejas se conocen más mutuamente en el sentido bíblico también.

3. No te vayas renunciando. Mensaje número tres: no se vayan antes de irse. Creo que es una gran ironía que las mujeres tomen acciones -veo esto todo el tiempo- con el objetivo de seguir trabajando y eso en realidad las lleva a dejar el trabajo. Esto es lo que sucede: estamos todos ocupados; todo el mundo; una mujer está ocupada. La mujer empieza a pensar en tener un bebé. Y desde el momento en que empieza a pensar en tener un bebé empieza a pensar en hacer espacio para ese bebé. "¿Cómo voy a compaginar esto con todo lo otro que hago?" Y, literalmente, desde ese momento ya no vuelve a levantar la mano; ya no busca un ascenso; ya no toma el nuevo proyecto; ya no dice: "Yo quiero hacer eso". Empieza a echarse atrás. El problema es que… digamos que queda embarazada ese día, ese día… 9 meses de embarazo, 3 meses de licencia por maternidad, 6 meses para recuperar el aliento, avanzamos 2 años muy a menudo -y lo he visto- las mujeres empiezan a pensar en esto mucho antes, cuando se comprometen, cuando se casan, cuando empiezan a pensar en tratar de tener un hijo, algo que puede llevar mucho tiempo. Una vez una mujer vino a hablarme de esto y la miré pensando que parecía un poco joven. Le dije: "¿Así que están pensando con tu marido en tener un bebé?" Y me dijo: "Que va, no estoy casada". Ni siquiera tenía novio. Le dije: "Estás pensando en esto muy apresuradamente".

Pero la cosa es: ¿qué pasa cuando uno empieza a retirarse silenciosamente? Todas las que han pasado por esto y doy fe de esto, una vez que tienen un hijo en casa más vale que el trabajo valga la pena porque es muy difícil dejar a ese crío en casa; el trabajo tiene que ser desafiante. Debe dar satisfacciones. Una tiene que sentir que marca la diferencia. Y si pasaron 2 años y no tuviste un ascenso y algún tipo cerca tuyo lo tuvo; si hace 3 años dejaste de buscar nuevas oportunidades te vas a aburrir porque deberías haber dejado el pie en el acelerador. No se vayan antes de irse. Quédense. Mantengan el pie en el acelerador hasta el día en que necesiten irse a hacer una pausa para tener un hijo y recién entonces tomen sus decisiones. No tomen decisiones demasiado anticipadas sobre todo las que ni siquiera saben que están tomando.

Mujeres en la cima, ¡¿cuándo?!

Mi generación en realidad, tristemente, no va a cambiar los números de la cima. No se van a mover. No vamos a llegar a que el 50% de la población… en mi generación no va a haber un 50% de personas en la cima de ningún sector. Pero cifro mis esperanzas en las generaciones futuras. Creo que un mundo gobernado en la mitad de los países y en la mitad de las empresas por mujeres sería un mundo mejor. Y no sólo porque la gente sabría dónde están los baños de mujeres, aunque eso sería de gran ayuda. Creo que sería un mundo mejor. Tengo dos hijos. Tengo un hijo de 5 años y una hija de 2. Quiero que mi hijo tenga la posibilidad de contribuir plenamente al mundo laboral o al doméstico y quiero que mi hija tenga la posibilidad de elegir no sólo de superarse sino de ser querida por sus logros.

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