Claves para pedir un aumento (y conseguirlo)

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Teniendo en cuenta la cultura corporativa de cada lugar de trabajo, es importante saber cómo, cuándo y ante quién pedir un aumento. Aquí, algunas buenas razones y algunas actitudes que es mejor evitar.

El máximo responsable de la empresa negocia su salario normalmente cuando se incorpora, siempre que se produzca un cambio en sus responsabilidades o en circunstancias importantes del negocio, o anualmente, es decir, dentro del ejercicio normal de revisiones. Su sueldo está en función de los resultados de la empresa y de la estructura salarial de la compañía si se trata de una gran multinacional. Pero, en general, los altos directivos no "piden aumento de sueldo", en su sentido más literal.

El momento de pedir un aumento es el mismo en que has sido ascendido, se han incrementado tus responsabilidades, has tenido un éxito importante, o has realizado cualquier aportación extraordinaria En el caso de otros cargos medios de la empresa pueden darse circunstancias en las que el nivel de responsabilidad y la competencia profesional han quedado desfasados en relación con el mercado; este hecho puede llevar a hablar con el jefe para solicitar una revisión. En esta línea van nuestras recomendaciones.

Primero, debes tener en cuenta el ciclo presupuestario de la empresa, y cuándo se acostumbran a considerar las revisiones salariales. Esto es importante, porque si el jefe no ha presupuestado un incremento, puede ser muy complicado, aunque lo consideres justo, lograr una revisión.

En otras circunstancias, el momento de pedir un aumento es el mismo en que has sido ascendido, se han incrementado tus responsabilidades, has tenido un éxito importante, o has realizado cualquier aportación extraordinaria y objetivamente reconocida.

Debes tener en cuenta la cultura de la empresa, es algo que todo profesional, y por añadidura, todo directivo debe conocer. Eso significa conocer los procesos internos y las vías de comunicación, saber a quién dirigirse, cómo y cuándo: en general, es preferible hablar abiertamente cara a cara con el jefe, y solicitar una entrevista con él especificando el motivo de la "demanda".

Entre los argumentos a esgrimir, además de los ya citados, habría que incluir tu aportación a la empresa, tu grado de integración en la misma, la marcha económica de la empresa, y el de la política y estructura salarial en comparación con otros profesionales que tienen similar nivel de responsabilidad.

Un buen ejercicio puede ser escribir una nota sobre las razones, aportaciones e intenciones, antes de la entrevista: servirá para aclarar las ideas, poder exponerlas con orden y no olvidar ningún punto importante. En cuanto a que esa nota sea un guión para la entrevista o que se escriba un memorandum, dependerá de la cultura de la empresa, aunque en general es más conveniente hacerlo cara a cara en una conversación normal entre profesionales.

Finalmente, valorar la cuantía económica del ascenso es complicado ya que normalmente la remuneración va en función de la aportación y del nivel de responsabilidad de la persona y por lo tanto es un valor muy relativo.

Amenazar con la salida de la empresa para ir a otra y jugar con contraofertas: la decisión de dejar una empresa por motivos económicos, que puede ser válida en un momento dado, no debe dar lugar nunca al juego de la contraoferta.

Mil veces no debo

  • Presionar con otra oferta
  • Amenazar con irse
  • Mostrarse enfadado, refunfuñando, incómodo, incordiando, por estar descontento. A parte de ser perjudicial para el propio profesional, no le hace ganar nada, sino todo lo contrario.
  • No tener motivos objetivos, no pedir un incremento salarial sin razones.

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