Bajo la lluvia ajena

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Juan Gelman escribió Bajo la lluvia ajena en 1980, durante su exilio en Roma. Los textos que lo integran, componen un mosaico de agudas reflexiones sobre el destierro, la ausencia y el dolor. Elaboradas con igual sentimiento y hondura, las aguafuertes de Carlos Alonso confluyen en la obra de Gelman, forjando en su encuentro un testimonio que emociona por el esplendor de su lucidez.

«Cierro los ojos bajo el solcito romano.
Pasás por Roma, sol,
y dentro de unas horas pasarás
por lo que fue mi casa, no llevándome
sino iluminando sitios donde falto,
que reclamo, que reclaman por mí.
Los vas a calentar de todos modos,
exactamente cuando de frío temblaré.»

Desde muy joven comenzó a trabajar en el periodismo y en 1956 publicó Violín y otras cuestiones, obra que prologó Raúl González Tuñón y que fue la primera de una extensa y notable poética que continuaría con títulos como Gotán, Cólera Buey, Los poemas de Sydney West, Relaciones, Si dulcemente o Dibaxu. Perseguido por su militancia política, en 1975 inició un largo exilio que se repartió entre Europa y América. En 1997 publicó Ni el flaco perdón de Dios, en coautoría con su esposa Mara La Madrid, volumen que reúne testimonios de hijos de detenidos-desaparecidos por la última dictadura argentina. Ampliamente apreciada en Europa y América, su obra ha merecido numerosas distinciones, entre las que destacan el Premio Juan Rulfo (2000), el Premio Ramón López Velarde (2004), el Premio Pablo Neruda (2005), el Premio Reina Sofía (2005) y el Premio Cervantes (2007). Sus libros más recientes, Valer la pena, País que fue será, Mundar y de atrásalante en su porfía confirman a Juan Gelman como uno de los mayores poetas contemporáneos.

Editorial: Libros del Zorro Rojo
Páginas: 72

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