ATA: La formación subvencionada es insuficiente

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El 70% de los autónomos considera que la formación subvencionada gratuita no se ajusta a sus necesidades reales. Este dato se desprende de la Acción de Investigación relacionada con los modelos y prácticas de formación para los trabajadores/as autónomos llevada a cabo por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).

Analizadas las encuestas del informe, el 63,4% de los autónomos no conocían la existencia de formación subvencionada a su disposición, y en algunos sectores, como el primario, ese desconocimiento se eleva hasta el 75,8%. Centrándonos en los autónomos que sí conocen la existencia de dicha formación, el 19,6% la conocen a través de las asociaciones de trabajadores autónomos. Otro 6,3% la conocen por medio de las actuaciones de la Fundación Tripartita.

Casi uno de cada tres autónomos (28,6%) ha realizado algún curso o acción formativa relacionada con su actividad profesional en los últimos dos años. Predomina la formación voluntaria, presencial y gratuita.Teniendo en cuenta la experiencia formativa, prácticamente uno de cada tres autónomos encuestados (28,6%) había realizado algún curso o acción formativa relacionada con su actividad profesional en los últimos dos años. De este grupo de autónomos formados: Algo más de la mitad (55,7%) habían realizado en esos dos años un total de 2-3 cursos, en un 66,9% de los casos la formación que se realizó fue de carácter voluntario, es decir, no requerida por factores normativos, el 58,8% habían hecho exclusivamente formación en modalidad presencial y mayoritariamente los cursos realizados fueron totalmente gratuitos (58,8%), si bien un 26,3% de los autónomos formados habían participado sobre todo en formación privada, y el 14,9% restante en formación gratuita y privada en similar proporción.

Del informe de deduce que los autónomos otorgan el primer lugar, en términos de importancia, a la formación sobre temas directamente relacionados con su actividad, es decir, formación sectorial, ya que un 79,3% lo consideraban muy importante o bastante importante. En los siguientes puestos aparecen diversas temáticas formativas que reúnen entre un 50% y un 70% de valoraciones positivas, como: informática, gestión económico-contable-financiera, nuevas tecnologías de la información y comunicación, marketing y ventas, o gestión empresarial. En contraste con esto, en los últimos puestos, por debajo del 35% de respuestas positivas, aparece la formación sobre recursos humanos y relaciones laborales, o sobre temas de administración y secretariado.

Por otro lado, de los 1067 autónomos, un 70,7% considera que los cursos gratuitos existentes se ajustan “poco” o “nada” a sus necesidades formativas. Las valoraciones del panel de expertos apuntan en la misma dirección: un 66,6% están “poco” o “nada” de acuerdo con la afirmación de que los cursos existentes se ajustan bien a las necesidades reales de los autónomos.

En una escala creciente de 1 a 10, las personas expertas encuestadas han concedido las siguientes puntuaciones a los aspectos vinculados a la formación: Calidad de la formación: 7,29, Horario cursos: 7,09, Enfoque práctico, orientación al negocio: 6,94 e Innovación en los contenidos y en la metodología: 6,86 puntos sobre 10.

Asimismo, entre las características deseables que debería tener la formación para autónomos, se señalan aspectos como la adaptación y flexibilidad de los horarios, la diversificación de la oferta formativa, su contenido práctico, y la orientación a las cuestiones específicas de la actividad de este colectivo.

Para los autónomos, los horarios y la distancia al centro de impartición de la formación son las dos principales barreras mencionadas por los autónomos a la hora de realizar la formación. En cualquier caso, en un 20,2% de los casos los autónomos no tendrían motivos específicos para no participar en cursos.

Cuando se pregunta a los autónomos sobre “la manera en que actualmente se gestionan en su negocio los siguientes aspectos”, los tres aspectos mejor valorados son los recursos humanos, la gestión financiera y la utilización de tecnología, si bien en ningún caso se supera el 65% de respuestas positivas. Por el contrario, las exportaciones e internacionalización son el principal punto débil.

Las opiniones sobre la utilidad de la formación en diversas dimensiones están bastante igualadas, de forma que las valoraciones positivas (utilidad alta o muy alta) suelen rondar el 45%. Cuando se pregunta a los expertos, su visión es más optimista, superando los datos de los autónomos en más de veinte puntos porcentuales.

CONCLUSIONES
El informe realizado por ATA ha obtenido las siguientes conclusiones tras realizar este estudio:

  • A la vista de las valoraciones de autónomos y expertos sobre el grado de ajuste de la formación, es necesario reforzar el papel de las asociaciones representativas del colectivo autónomo a la hora de participar en el diseño de las acciones formativas de la FPE.
  • Las acciones formativas deben ser eminentemente prácticas, y aplicables a la realidad de los autónomos.
  • Es conveniente adaptar lo máximo posible los horarios de la formación presencial para que se adecúe a la realidad laboral de los autónomos.
  • Hay que seguir fomentando la utilización de las nuevas tecnologías, ya que redunda positivamente tanto en el aprovechamiento de la formación como en la competitividad del tejido productivo autónomo.
  • En la actual coyuntura económica, los autónomos están interesándose más y profundizando en los contenidos formativos relacionados con aspectos de gestión, que pueden mejorar la eficiencia de sus actividades.

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