¿Abandonarías tu zona de confort?

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El 22 de septiembre, a las 15:44 el Sol se situó en el ecuador celeste, en la constelación de Virgo, y el día y la noche duraron lo mismo en todo el mundo. Se inició el otoño en el hemisferio norte y la primavera en el sur, es el Equinoccio Otoñal. Los escolares han vuelto a las aulas y los kioskos se inundan de coleccionables disparatados aprovechando las buenas intenciones del nuevo curso. Es también el momento de relanzar las promesas con nosotros mismos: aprender inglés, volver al gimnasio… Las ofertas de cursos y master inundan las páginas de periódicos, los banners en webs y hasta las maquesinas de los autobuses… Dicen que los directivos aprovechan para formarse y salir reforzados de la crisis.

Las buenas intenciones, las estrategias de renovación momentánea suelen reducirse a cortas pero intensas operaciones de maquillaje. El problema es que también suelen tener asociadas graves dificultades para explorar en el interior de nosotros mismos. Quizá la gran clave está en la necesidad anual de afrontar nuevos retos, salir de la rutina, poner las miras un poco más lejos de lo que nos señala el corto plazo… En definitiva, salir de la “zona de confort”,.

La gran clave está en la necesidad anual de afrontar nuevos retos, salir de la rutina, poner las miras un poco más lejos de lo que nos señala el corto plazo…

Parece obvio que vamos hacia un nuevo orden económico, que se suceden cambios demográficos, sociales y culturales importantes y que están surgiendo nuevos modelos de creación de valor en las organizaciones. Estos cambios son particularmente difíciles de anticipar si ya has llegado a tu “zona de confort”, y estás convencido de que dirigir tu carrera profesional se reduce a una mera gestión del “statu quo”.

Quizás deberías preguntarte …¿Cómo afectan estos cambios a mis actuales responsabilidades? ¿Qué impacto tendrán en la gestión de mi equipo? ¿Cómo anticiparnos a las necesidades de comunicación de nuestros públicos en un mundo tan cambiante y vertiginoso? ¿Cómo me afecta todo esto personalmente? ¿Cómo afectarán estos cambios a mi empleabilidad futura? Quizá tienes que empezar a considerar la posibilidad de que ha llegado la hora de que abandones tu “zona de confort” ¿Por dónde empezar?

Algunas ideas:
1.- Ponte las pilas, mírate por dentro y no te engañes

2.- Planifica tu vida y tus expectativas. Al menos dedica media hora al día a pensar sobre tu futuro. Si tienes un plan y lo sigues, te sorprenderás con los resultados que puedes obtener. Si no tienes tu propia agenda, formarás parte de la agenda de otros

3.- Pon pasión en lo que haces: nada grande en el mundo se ha hecho sin pasión.

4.- Pasa a la acción, no te detengas; primero pequeñas metas. Si es posible, que sean MARTE: medibles, alcanzables, retadoras, temporales y específicas

5. Ten fe en ti mismo. Cuida tu autoestima

6.- Trabaja en equipo, en red, en network, como quieras llamarlo. Recuerda que el trabajo en equipo es el combustible que permite que la gente común logre resultados excepcionales

7.- Si necesitas ayuda, contrata los servicios de un coach. Directivos, deportistas, profesionales varios ya lo tienen ¿Por qué no tú?

Fuente: www.well-comm.es

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