A falta de dinero, buen marketing

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Todos conocemos la estadística (deprimente y negativa) que dice que nueve de cada diez emprendimientos fracasan durante los primeros cinco años. Los expertos destacan varias razones, entre ellas flujo de caja y falta de planificación. Cada día alguien me pregunta si el éxito depende de esto o aquello. Creo que el éxito es tan difícil de alcanzar que por ello, pocos lo logran y muchos escriben libros.

Sin embargo, como emprendedora con éxitos y fracasos a mis espaldas, y como experta en marketing, puedo afirmar que en la fórmula del éxito de un emprendimiento hay una clave que es determinante, y es el marketing. Si el marketing falla, el fracaso está garantizado. No necesariamente sucede lo mismo por falta de tesorería o planificación.

Como emprendedora y como experta en marketing, puedo afirmar que en la fórmula del éxito de un emprendimiento hay una clave que es determinante, y es el marketing. Si el marketing falla, el fracaso está garantizado. 

Esta es la era de los emprendedores y emprendimientos. La era donde muchos chicos de 20 años se han hecho millonarios con buenas ideas y buen marketing, sin dinero, ni tampoco mucha planificación. ¿Pruebas? Muchas: Youtube, Google, Facebook, Tuenti… ¿Sigo?

La buena noticia es que hoy para hacer buen marketing hace falta estrategia, creatividad y conocimiento, no dinero. 

La ilusión que todo lo nubla
Como todo en la vida, lo que es tu mayor ventaja puede ser tu mayor debilidad también. La ilusión es lo que mueve a un emprendedor a emprender. Sin embargo, a veces la ilusión por lo creado es tan grande que nos hace creer que “todos” van a querer comprar nuestra idea/producto/servicio. Es más, el emprendedor hace una mini encuesta de mercado entre familiares y amigos, y el 98% le dice que su idea es excelente. Probablemente lo sea, pero eso no quiere decir que al día siguiente de ponerla en el mercado los clientes vayan a hacer cola.

Marketing es “targeting”
Lo primero que tenemos que plantearnos es ¿quién nos va a comprar? La pregunta parece fácil y obvia, pero en los cursos de marketing a emprendedores que doy, 9 de cada 10 (que es la misma proporción en que fallan los emprendimientos) me contesta que su universo de clientes es “todo el mundo” porque su producto o servicio es para “todos”.

Target se refiere a aquellas personas que te pueden comprar y que necesitan un producto/servicio como el tuyo. Hay que reparar en las dos palabras “pueden” y “necesitan” que son bien diferentes a “quisieran” o “les gustaría”.

Cuando no hay presupuesto, hay que apostar a lo diferente, a acciones de bajo coste y alto impacto; innovar en la forma en la que se da el mensaje, rompiendo las reglas y entreteniendo.  Por lo tanto, lo primero es definir a tu target; ponerle cara y ojos, saber dónde vive, cómo se comporta, qué hace, qué medios consume, a qué eventos va, etc.

Tecnología + Creatividad
Cuando no hay presupuesto, hay que apostar a lo diferente, a acciones de bajo coste y alto impacto; innovar en la forma en la que se da el mensaje, rompiendo las reglas y entreteniendo.

La tecnología nos permite llegar de forma directa a nuestro target. Sin embargo, la superabundancia de redes sociales puede consumirnos tanto tiempo que en definitiva nos lleve a dispersarnos.

Como en el armario de toda mujer tiene que haber un conjunto negro de ropa para “cualquier ocasión”, en marketing tienes que tener: una tarjeta de presentación, una página web (o blog) y presencia (profesionalmente hablando) en una red social. A eso, hay que sumarle un evento al mes y una “entretenida” campaña de email marketing.


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