“Hola, tú a mí no me conoces”, el diccionario ilustrado contra los estereotipos

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Acabar con los estereotipos sobre las mujeres en la publicidad es el objetivo del nuevo diccionario ilustrado «Hola, tú a mí no me conoces». En este los profesionales del sector reconocen haber usado y mantenido esos clichés por pecados o vicios de la industria.

«La publicidad con estereotipos que representen de forma negativa a las mujeres no es socialmente admisible y además no es rentable», han concluido los autores del proyecto denominado «Over», puesto en marcha por el Club de Creativos con la colaboración del Instituto de la Mujer.

«Hay que pedir cuentas a la publicidad de cuáles son los efectos que conlleva cada vez que a una mujer se la considera una imagen desfigurada», según Murillo.

Para la secretaria de Estado de Igualdad, Soledad Murillo, se trata de un trabajo «original» y ha abogado por que las mujeres no queden «asfixiadas en la máscara de la representación clásica, tradicional y absolutamente previsible». «Hay que pedir cuentas a la publicidad de cuáles son los efectos que conlleva cada vez que a una mujer se la considera una imagen desfigurada», según Murillo.

Proyecto Over

En el proyecto Over «las mujeres cumplen años, no están cautivas bajo el concepto de una edad indefinida, con una talla 34», ha agradecido.

Más de 250 artistas han colaborado en este trabajo para que «desaparezcan de las pantallas las mujeres engañosamente perfectas, las noñas, las obsesivas compulsivas de la limpieza, las pacatas, las recatadas, las arpías, las banales, las que son meras comparsas, las sosas, las sin gracia, y que en su lugar veamos mujeres de todo tipo y condición, pero que no responden a un marcado patrón, a un estereotipo».

Lo ha dicho la presidenta del Club de Creativos, Uschi Henkes, impulsora de este proyecto y que en una carta al sector pidió una reflexión en torno al tema.

Los segmentos analizados sobre la imagen de la mujer en la publicidad fueron: banca y servicios financieros, limpieza, hogar, alimentación y bebidas, belleza, moda, formación, coches, juguetes y telefonía.

¿Por qué en cierta publicidad, la de cosmética o moda, por ejemplo, las mujeres son retratadas como objetos decorativos o sexuales? ¿Por qué, si el sector es limpieza y hogar, la mujer es una neurótica, que tiene fijación con las manchas? ¿Cómo es posible que el sector haya tardado tanto en ser consciente y en movilizarse ante esta situación?

Estas preguntas han hecho reflexionar al sector publicitario, el cual ha opinado que en la mayoría de los casos «pecados» como la envidia, la avaricia o la inercia han hecho que esos clichés de género se mantuvieran.

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