10 consejos para trabajar por cuenta propia

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Aunque ser la propia jefa es parte de la fantasía de muchas, hay algunos detalles a tener en cuenta. Aquí 10 consejos para quién están pensando en dar el paso hacia el autoempleo, que también pueden servir para las que están enredadas ordenando su propio tiempo.  Los principales retos son la gestión de proyectos, la contabilidad, la gestión del tiempo y la construcción de relaciones. El objetivo es lograr concentrarse en desarrollar el negocio sin mayores altibajos, lo que redundará en una vida personal con menos estrés y más satisfacciones.

1. Prepara un Fondo para Emergencias
Para trabajar por cuenta propia hay que saber que el trabajo va y viene, la demanda no es constante.  Y en los momentos cuando los ingresos bajan,  justo se rompe el lavarropas, la heladera falla, un caño pierda y la PC deja de funcionar, por ejemplo. Lo prudente, es estar preparada  y hacer un fondo de reserva aportando una cantidad mes a mes, y reponiéndola cuando se gasta. 

Si estás pensando en renunciar a tu trabajo actual sería muy bueno que tuvieras fondos suficientes para vivir al menos tres meses sin nuevos ingresos.Lo conveniente es tomar una planilla de cálculo y hacer un presupuesto estimativo para saber cuánto necesitamos mensualmente para vivir sin demasiados sobresaltos. Si estás pensando en renunciar a tu trabajo actual sería muy bueno que tuvieras fondos suficientes para vivir al menos tres meses sin nuevos ingresos.

2. Prepara Material de Promoción
Dependiendo de la naturaleza de tu trabajo va a ser necesario mostrar algo al potencial cliente. Si por ejemplo eres diseñadora, puedes hacer una selección de tus mejores trabajos y presentarlos en una carpeta o portfolio. También puedes tenerlo online y dirigir allí a tus clientes.

3. La oficina en casa
Cuando decides trabajar desde la propia casa,  hay que tener en cuenta la sociedad en la que se trabaja y las expectativas que ésta tiene sobre la actividad. Si decides trabajar desde casa debes tratar de dar la imagen más profesional posible y tratar de separar familia y trabajo, (Aunque vivas sola). Es importante amueblar el espacio de trabajo lo mejor posible. Por supuesto siempre depende de la actividad,  si eres escritora puedes aprovechar un dormitorio grande para instalar tu escritorio. En cambio, si recibes visitas de clientes eso ya no es posible. Cuando falta presupuesto, se requiere imaginación.

4. No aceptes cada trabajo que se presente
Ante el miedo a no contar con un salario a fin de mes, la tentación lógica es tomar cada trabajo que se presenta. Pero hay que prestar atención para no llegar a estar desbordadas por un montón de trabajo poco rentable, y vulnerables ante clientes abusivos.

5. Prioriza la Calidad
El consejo anterior es difícil de digerir, y por eso es muy probable encontrarse (sobre todo el primer tiempo) bajo la presión de las fechas de entrega (que siempre suelen adelantarse) y un enorme volumen de cosas por hacer. Sin embargo no deberías bajar la calidad prometida, eso es lo único que garantizará el flujo de clientes.

6. Haz trabajos "pro bono" de vez en cuando
Una buena manera de hacerse un nombre es hacer trabajo ad honoren para caridad y diversas organizaciones sin fines de lucro.  La exposición que obtengas te podrá ayudar a conseguir otros trabajos (esta vez pagos) que bien pueden compensarte el tiempo invertido en los otros.

7. No te apresures a dar tus tarifas
Los principiantes en general se entusiasman tanto ante la perspectiva de un nuevo trabajo que se apresuran a pasar sus honorarios antes de haberlo evaluado correctamente. A veces pasar un presupuesto demasiado bajo luce poco profesional. Además se hace difícil cumplir y algunos optan por bajar la calidad, aunque nunca es una buena opción. Poner precio al propio trabajo es un ejercicio que debe aprenderse rápidamente. Debes estar informada de los precios en el mercado de tu actividad.   

Una buena manera de hacerse un nombre es hacer trabajo ad honoren para caridad y diversas organizaciones sin fines de lucro. Obtén toda la información que puedas y dile al cliente que vas a evaluar bien el trabajo y que en tantos días lo llamarás con un presupuesto y un listado de todas las tareas implicadas para corroborar, para chequear si ambos entendieron lo mismo. Un listado de tareas te da pie para negociar el presupuesto.

8. Administra tus contactos
A medida que pasa el tiempo vas adquiriendo una gran cantidad de contactos que necesitan ser gestionados. Ya no se puede tener un ficherito con las tarjetas juntadas en reuniones de networking, exposiciones o seminarios. Toda esa información es muy valiosa si es gestionada adecuadamente, en caso contrario pronto se transforma en un montón de tarjetas inservibles…

Es posible armar una base de datos con el programa Filemaker, con el tiempo puedes incorporar más  funciones que permiten hasta llevar la cuenta de la facturación. Con este software de bases de datos, una vez ingresada la información se pueden agregar cosas continuamente y hacerla cada vez más útil.

9. Que lo urgente no tape lo importante
Cuando las cosas comienzan a funcionar puede suceder que de tan ocupadas se nos escapan las cosas importantes. Por lo tanto, de entrada deberías hacerte una rutina en tu agenda para: contabilidad, cuentas a cobrar, cuentas a pagar, impuestos, archivar, tirar lo que no sirve (esa limpieza que sólo tú puedes hacer), planificar futuras actividades, agendar seguimientos, etc. Todas estas tareas no generan ingresos en forma directa pero aún así son esenciales.

10. Aspectos legales
En realidad este debería ser el primer punto. ¿Existen restricciones en tu área para establecer tu negocio? ¿Necesitas una habilitación? ¿Debes tener una estructura legal o puedes comenzar más informalmente? Las respuestas a todas estas preguntas difieren de país en país y en cada país también difieren internamente según cada comuna, es tu trabajo averiguarlo. Hablar con colegas siempre ayuda.

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