Nuria Sierra y “La mujer que vendía el tiempo”

Nuria Sierra y “La mujer que vendía el tiempo”

La escritora Nuria Sierra presenta hoy “La mujer que vendía tiempo”, que ya ha sido reconocida en el primer Concurso de Novela Breve.

La escritora y editora Nuria Sierra, autora del libro de cuentos “Nido ajeno”, presenta su novela “La mujer que vendía el tiempo”, ganadora del Primer Concurso de Novela Breve y que edita Delirios del Taller. La novela se define como un “novelín novelón” que, a pesar de su síntesis, cuenta una historia de gran alcance. Y es, además, ágil y divertida.

¿Cómo surgió la idea de “La mujer que vendía el tiempo”?

La novela surgió a raíz de un artículo que leí en la revista Yorokobu. Contaba la historia de Ruth Belville, la dama del tiempo de Greenwich, una mujer que vivía de vender la hora a principios del siglo XX. Como una de las obsesiones de mi vida es el tiempo, me entusiasmó la historia de esta empresaria fuerte, perseverante y luchadora. He querido contar el fin de su negocio, cuando en 1940, en plena guerra relámpago de los alemanes contra los ingleses, Londres es asediada diariamente por las bombas y Ruth está en una situación crítica. Es el fin de una época, un cambio de paradigma brutal, una nueva forma de hacer los negocios. He querido establecer un paralelismo con el momento actual, cómo Internet y las redes sociales están cambiando nuestra forma de pensar y pensarnos. Reinventarse o morir.

Si tuvieras que definirlo, ¿cómo lo harías?

La novela trata del amor propio, el cambio de paradigma y las oportunidades que se presentan cuando dejamos de luchar contra los acontecimientos. Es una ficción breve pero intensa. Lo que se ha definido como “novelón novelín”, una historia que sucede en los últimos cuatro meses de 1940, que cuenta muchas cosas a nivel profundo, pero que he pretendido resumir y condensar de forma ágil y ligera. También es una historia sobre el tiempo en todas sus vertientes: el tiempo como mercancía, como marco histórico del que no podemos escapar, como argumento filosófico, como base existencial…Es una reflexión sobre la esencia de la que estamos hechos, sobre el único recurso que nos es dado y no es ni almacenable ni renovable.

Es una reflexión sobre la esencia de la que estamos hechos, sobre el único recurso que nos es dado y no es ni almacenable ni renovable.

¿Cuánto de drama, historia y humor tiene?

Tiene bastante de drama y mucho de historia. El personaje de Ruth, aunque está convertido en ficción, existió realmente y no pude salirme de su contexto histórico. Y es un drama según se mire: creo que es más bien una posibilidad de afrontar la vida tal y como viene sin caer en el victimismo y la culpabilidad. Cierto que 1940 en Londres no era el mejor lugar del mundo para disfrutar de la vida, pero la población que todavía quedaba en la ciudad iba a los teatros, salía a cenar a los restaurantes, hacía la compra…a pesar de las bombas constantes. La novela cuenta el drama cotidiano que se acaba convirtiendo en una rutina, en una forma de resistir y afrontar lo que venga. Tiene notas nostálgicas y melancólicas… ¿y humor? Creo que en el personaje de Erika, una muchacha vitalista y con una enorme capacidad para la esperanza. Ella es la que aporta el toque ingenuo que nos hace sonreír en la novela.

¿Qué crees que fue lo que hizo que ganara el premio que te posibilitó llegar hasta aquí?

No lo sé, la verdad. Esta pregunta creo que habría que hacérsela a Clara Obligado y a Camila Paz, la editora de la novela. Yo solo puedo agradecerles que la eligieran para ser la galardonada en el I Premio de Novela Breve de Escritura Creativa Clara Obligado. Reflexionando sobre ello, creo que es una novela ágil que trata sobre una mujer muy interesante en un periodo histórico que no nos cansamos de estudiar y ficcionar. También el tema del tiempo es tan universal que puede atraer a lectores de diferentes perfiles.

Ser lectora te hace experta en “lectura”… ¿cómo se aplica todo eso a tu propia escritura?

Soy lectora profesional desde hace 12 años. He leído y leo para editoriales y agencias literarias cientos de manuscritos. Creo que esta oportunidad me da una visión general y “aérea” de lo que se escribe (y se lee) en este país. También me da un conocimiento bastante profundo del panorama editorial. La lectura me sirve para discriminar lo que me gusta y lo que me gusta menos, lo que a mí me encantaría escribir y lo que no… Se aprende muchísimo de otros autores, se aprende técnica y modos de mirar, estilos… Soy muy objetiva en mis informes, pero a veces leo cosas maravillosas que me apasionan y reconozco que tomo apuntes de cómo lo ha hecho el/la autor/a. Aunque también necesito pasar un tiempo sin leer manuscritos por trabajo para “descontaminarme” y leer por placer lo que de verdad me gusta.

Era como si actuara de médium, como si la voz de Ruth me contara al oído su historia.

Serías feliz si esta novela breve…

… le encantara a los lectores y consiguiera que fueran conscientes de la necesidad de aprovechar el tiempo, de no malgastarlo tontamente, de ser cuidadosos con la forma de invertirlo en las experiencias y personas adecuadas.

Tu próximo desafío.

Escribir una novela larga que lleva muchos años rondándome la cabeza. Y un nuevo libro de relatos sobre amor/desamor, deseo, mudanzas, viajes y otras estupideces.

Algo que no te hayamos preguntado y quieras decir…

Fue un proceso increíble escribir “La mujer que vendía el tiempo”, disfruté mucho de su escritura. Era como si actuara de médium, como si la voz de Ruth me contara al oído su historia. Una experiencia muy diferente a la escritura de mis relatos del libro “Nido ajeno”, que fue un parto dolorosísimo.

*Hoy viernes 30 de noviembre, Nuria presenta su libro en Cervantes y cía. Calle Pez 27 (Madrid) a las 19.30 hs. Acompañarán a la autora, Clara Obligado y Cristina López Barrio.

 

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