Mujeres en cifras, el optimismo y la pelea

Mujeres en cifras, el optimismo y la pelea

Por Mercedes Wullich, directora de MujeresyCía y Top 100 Mujeres Líderes de España.

Acaban de preguntarme por qué razón es necesario hacer programas, cursos, talleres… de liderazgo femenino. Conozco la respuesta, pues no es raro que me la hagan siendo una de las actividades de mi agenda cotidiana. Pero creo que siempre es bueno repensar y encontrar cifras que fundamenten el por qué hace uno lo que hace.

El optimismo, la ausencia en el debate y mi mirada obtusa

Leo que Max Roser, economista de la Universidad de Oxford y fundador de ourworldindata.org, viene siendo optimista en relación a los grandes temas que preocupan a la humanidad. Me interesa especialmente, porque se apoya en datos y son cifras el corazón de su trabajo.

Resulta que, afirma Max, en los últimos doscientos años, las cosas están bastante mejor en materia de pobreza extrema, educación básica, alfabetización, personas que viven en democracia, vacunas y mortalidad infantil.

En un taller de liderazgo una directiva, me hizo, se hizo en voz alta, una pregunta sencilla: ¿Por qué no estoy donde me merezco?

Da así por tierra con la inveterada costumbre de pensar que las cosas, en general, van peor. Y para apoyarlo presenta unos gráficos que hacen visible aquello de lo que habla.

Como soy naturalmente optimista, me niego a pensar que mi mirada es obtusa o equivocada. Especialmente, cuando me enfrento a mis preocupaciones recurrentes en relación a algunos temas que creo fundamentales. Entre ellos la igualdad, la diversidad, la tolerancia, la representación de las mujeres en los lugares donde se deciden las cosas, la violencia de género, la brecha salarial y no sigo para no volverme oscura, en un día estupendo, mirando el mar desde Galicia.

Las mujeres y mi falta de paciencia

Las mujeres, una vez más no estamos entre los grandes temas. Ya lo sé, me digo, pero no puedo darme por vencida y son precisamente los números los que sostienen mi pelea en cada uno de los temas a los que me referí como fundamentales.

Según el economista, los cambios positivos necesitan mucho tiempo porque las tendencias se construyen a lo largo de décadas o incluso siglos.

Ahora entiendo que es mi falta de paciencia la que lo embarra todo. Y esa maldita costumbre de prestar más atención a los eventos negativos como las crisis económicas, atentados, hecatombes…que tenemos las personas, especialmente si somos periodistas.

¿Por qué a mi? La pregunta de quien está fuera

Suelo repetirme, al fin y al cabo uno solo es lo que es y anda siempre con lo puesto, pero esto de las cifras me ha recordado que para el desempleado, su desempleo es del 100%.

¿Cómo saber si para la historia de las cifras, estaremos en la porción inmediata de la estadística o en la que corresponde a los siglos de los siglos?

Recientemente en un taller de liderazgo una directiva, me hizo, se hizo en voz alta, una pregunta sencilla: ¿Por qué no estoy donde me merezco?

Entonces empezamos juntas a tejer otra historia que no tiene que ver ni con datos ni con cifras sino con cultura, con educación, con roles, con estereotipos, con hábitos y habilidades.

Repasando los datos y las cifras que podían darme una respuesta, no pude encontrarla. Entonces empezamos juntas a tejer otra historia que no tiene que ver ni con datos ni con cifras sino con cultura, con educación, con roles, con estereotipos, con hábitos y habilidades.

Los datos y los gráficos de Max Roser son buenos para poner las cosas en su lugar pero para mí, son especialmente buenos para agitar conciencias.

Hablar claro, alzar la voz, dar cuenta de lo que vemos y de lo que vivimos es nuestra obligación. Y sobre todo, la de ser fieles a nuestros sueños y aspiraciones.

Pelear con fiereza por nosotras y por las demás, para estar dentro de unas estadísticas que sucedan hoy o mañana, o al menos en esta vida. Y ser definitivamente arte y parte a la hora de cambiar las cosas… y las cifras!

 

Para más información del: Taller de Lobby, visibilidad y Poder >>>>

 

Tal vez te pueda interesar...

Comentarios