¿Cómo superar la vergüenza a auto-promocionarte?

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La realidad es que muchas mujeres sentimos una especie de nudo en el estómago, de miedo o vergüenza al tener que promocionarnos o promover aquello que hacemos.

La única lógica que le encuentro a la vergüenza está en que cuando alguien hace un poco de “auto-bombo” siempre habrá quien hable de su descaro por hacerlo. Llevo diez años trabajando con miles de mujeres en todas partes de Europa, Estados Unidos y Latino América y con más o menos diferencias, a casi todas las mujeres nos cuesta promocionarnos.

Viviendo en Estados Unidos, donde el marketing es la base del éxito empresarial, he aprendido que, si quieres tener impacto en la sociedad, si tienes algo importante que darle al mundo, si tu servicio es mejor que el de cualquier otro o tu capacidad profesional es muy superior al de tu colega, auto-promocionarte es una obligación moral. Lo contrario es dejar que la gente termine comprando o confiando en algo de peor calidad que lo que tú ofreces.

Puedes mantenerte en la silenciosa zona de confort, o puedes atreverte a promocionarte, aportarle valor al mundo y disfrutar el reconocimiento que mereces.

Sin embargo, las mujeres somos mujeres, incluso en los Estados Unidos. ¿Por qué digo esto? Porque hace muy poquito me topé con una estadística que me dio dolor de corazón… las mujeres emprendedoras en los Estados Unidos nos pagamos un 28% menos que nuestros colegas masculinos… ¡Casi me muero cuando lo leí, y peor aún cuando me di cuenta de que es verdad!

¿Cómo superar la vergüenza?

Quizá hay tres cosas importantes para superar la vergüenza o el miedo a auto-promovernos, que hoy quiero compartir contigo.

  1. Ser responsable versus ególatra

Una persona ególatra cree que todo se trata de ella. Cuando tenemos miedo a promocionarnos es porque estamos pensando en nosotras y en lo que los demás van a pensar sobre nosotras, no así en lo que tenemos para aportarle a los demás.

Cuando actúas de forma responsable, entiendes que es tu obligación compartir tu aportación de valor al mundo. Te doy un ejemplo: si escribes un libro sobre dolor crónico en el que ofreces las claves para que una persona los supere a través de ejercicios diarios, es tu responsabilidad promover el libro en cuanta oportunidad tengas, para que mucha más gente que sufre de dolores crónicos pueda superarlos.

En definitiva, cuando sientas ese dolor en la boca del estómago que no te permita auto-promocionarte, ponte inmediatamente el sombrero de la responsabilidad y ayuda a que más gente descubra ese valor que tú tienes para aportar más rápidamente. No por ti, si no por ellos.

Tienes una opción: puedes mantenerte en la silenciosa zona de confort, o puedes atreverte a promocionarte, aportarle valor al mundo y disfrutar el reconocimiento que mereces.

  1. Deja de pensar en qué dirán

Muchas veces evitamos promocionarnos porque tenemos miedo de lo que dirá la gente o de cómo nos van a juzgar. La realidad es que la gente ya te juzga, ya habla de ti y ya le caes mal o bien. ¡Yo también! Pero lo que la gente opine no tiene que frenarte a compartir tus ideas, tu conocimiento o tu valor.

Si lo que vienes a aportar al mundo es valioso, estoy segura de que terminarás dándote cuenta de que es mucho más importante compartirlo que callarte por miedo a lo que otros puedan llegar a opinar. Si en cambio eliges callarte, será que la opinión de los demás te parece más importante que tu propia aportación de valor.

  1. Aprende a promocionarte con gracia

El miedo desaparece cuando aprendemos a hacer algo. Piensa en conducir. Posiblemente cuando aprendiste a conducir tenías miedo de sentarte al volante, hasta que aprendiste a hacerlo y hoy es algo que puedes hacer de forma natural.

Promocionarte no es algo que vas a tener que hacer una vez en tu vida, sino que es algo que tienes que hacer todos los días. Por ello, aprender a hacerlo con profesionalismo y elegancia, te ayudará a hacerlo tan naturalmente como conducir.

Si quieres, puedes registrarte gratuitamente en nuestro webinar “Cómo promocionarte sin sonar arrogante, prepotente o vendedora” donde te compartiré las 8 cosas que tienes que poner en práctica para promocionarte como una verdadera profesional.