Cocunat, un ejemplo de conciliación en la empresa

Cocunat, un ejemplo de conciliación en la empresa

La fundadora de la empresa Cocunat aplica la conciliación a los niños, la pareja y las mascotas.

En la empresa Cocunat el derecho a la conciliación se aplica en su más amplio sentido. “Va más allá del núcleo familiar”, puntualiza Sara Werner, fundadora de esta compañía. Ella lo tuvo claro desde el principio: “Yo no quería trabajar en una empresa donde no me puedo levantar del asiento hasta que el jefe no se va a casa”. En Cocunat cada uno hace el horario que quiere. “Me dan igual las horas porque el tema no son las horas es la eficacia”, aclara la responsable. De hecho, afirma: “No tengo ni idea” cuando se pregunta qué horario tienen los empleados.

Los papás también concilian

Toda la plantilla, 10 mujeres y dos hombres, tiene llave de acceso a la empresa para entrar y salir cuando quieran. “Quien quiere venir a trabajar el sábado, lo hace”, aclara. Hay tres personas que concilian con sus hijos. Una de ellas es un padre en activo con tres niños pequeños a su cargo. “Es el que más apuesta por ejercer el equilibrio entre el trabajo y la familia. Ha aportado mucho en este tema”, dice la fundadora. Adapta toda la jornada en función de las necesidades infantiles. Lo mismo sucede con una madre de gemelos y otra mujer que tiene una niña.

Está claro que tienes derecho a tener tu vida porque la conciliación es eso, es tener facilidad para ser feliz.

Ellos tres concilian con la familia, pero los empleados amantes de los animales hacen lo mismo con sus mascotas. “Un perro no puede estar 10 horas solo en casa”, sentencia Sara Werner. Kira, Kika y Maira, son tres perros cuyos amos los llevan a diario a la oficina.

Problemas de Salud

Una trabajadora juega al pádel en competiciones nacionales. Ella se ajusta el horario a los torneos. “Está claro que tienes derecho a tener tu vida porque la conciliación es eso, es tener facilidad para ser feliz”, afirma convencida Werner.

Otro caso. La trabajadora más veterana de la plantilla sufrió una grave enfermedad de la que tuvo que ser operada. Poco después, se reincorporó a la empresa, pero decidió seguir el tratamiento en Galicia, porque allí tiene a la familia. “Cuando tiene visita programada deja la tarea acabada para pasar en Galicia el tiempo que necesita”, resalta Werner. El jueves al mediodía, el departamento de atención al cliente estaba vacío. El motivo era que la responsable tuvo que ir al dentista y prefirió recuperarse en casa, desviándose las llamadas al móvil.

Fuente: El Periódico.

 

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